Pacto para turnar la reforma a comisiones abortó cuando la tribuna fue tomada

Enrique Méndez y Roberto Garduño
 
Periódico La Jornada
Viernes 13 de diciembre de 2013, p. 8
 
 
El miércoles por la mañana el jefe nacional del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Jesús Zambrano, el presidente de la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, Silvano Aureoles, y los vicecoordinadores del partido del sol azteca, Miguel Alonso Raya y Luis Espinoza Cházaro, acudieron a desayunar en el hotel Four Seasons con el coordinador parlamentario del PRI, Manlio Fabio Beltrones, y sus vicecoordinadores Manuel Añorve y Marco Antonio Bernal. Se pretendía alcanzar desde esas horas un acuerdo para turnar a las comisiones unidas de Energía y Puntos Constitucionales la minuta de reforma energética aprobada por el Senado.
En ese encuentro, el dirigente perredista y el líder de la bancada de ese partido en San Lázaro propusieron a su contraparte priísta que el documento se dictaminara en las comisiones.
La respuesta de Beltrones fue que se requería un acuerdo formal con garantías de cumplirse. Los representantes del sol azteca se comprometieron a respetarlo, aunque faltaba por convencer a Acción Nacional, partido que impulsaba la idea de un procesamiento por la vía rápida.
Más tarde, en privado, durante la reunión de la junta de coordinación, Manlio Fabio Beltrones expuso al coordinador del PAN, Luis Alberto Villareal, la conveniencia de darle turno a la minuta, pues se trataba de que el dictamen no tuviera objeciones legales. Con tal criterio el panista aceptó.
Y justo cuando los coordinadores del tricolor, el blanquiazul y el sol azteca habían aceptado enviar la minuta a las comisiones unidas, se les informó que un nutrido grupo de diputados de PRD, Movimiento Ciudadano y Partido del Trabajo había decidido cerrar el salón de plenos. En ese momento el acuerdo abortó. Esa acción abrió la puerta al PAN para impulsar la aprobación por la vía rápida.
En el recinto alterno, una vez que Manlio Fabio Beltrones reveló el acuerdo de la junta de coordinación –antes de la toma del salón de plenos–, y Silvano Aureoles lo confirmó, la perredista Karen Quiroga, quien ya había asestado un golpe en el ojo izquierdo de la priísta Landy Berzunza –quien por cierto durante un buen trecho de la sesión se mofó de quienes argumentaron en contra de la reforma–, provocó con tono zalamero al político sonorense:
Diputado Manlio Fabio Beltrones, esperaba que hubiese discutido en las comisiones. Sé de su calidad de tribuno y de gran legislador. Y sé también desde dónde le dan las órdenes en el PRI. Por eso me dirijo a usted. Por eso es que así son las cosas.
Y cuando, horas antes, ella se había sumado a la ocupación de la tribuna del salón de plenos, intentó en su participación en la sesión celebrada en el salón alterno deslindarse de su actuar: “efectivamente hay compañeros que tomaron la tribuna. Efectivamente sé que hay compañeros que tienen en este momento el recinto tomado, ante la gran, efectivamente, falta de capacidad de debatir una tras otra reforma que hemos aprobado”.
Aludido, Beltrones solicitó al presidente camaral el uso de la palabra para responderle con ironía a Quiroz:
“Solamente, diputada, quiero reconocerle su valor y sobre todo la consideración que ha tenido para ofrecer disculpas públicas por la violencia con la que hoy, en esta sesión, se comportó y lastimó a una de nuestras diputadas.
¿Está usted enterada que su coordinador y los coordinadores hicimos un gran esfuerzo para poder negociar el procesamiento de esta reforma y que fue ese acto violento que usted está viendo ahí, lo que hizo que nosotros estemos en este auditorio el día de hoy? ¿Estaba usted enterada de que estábamos en las mejores condiciones, en la negociación, y que lo impidió la violencia con las que se comportaron en el pleno?
Y la diputada, que se ha camuflado entre el lopezobradorismo, el marcelismo y ahora en el mancerismo, se rindió a Manlio Fabio Beltrones:
“Líder, por supuesto que estaba enterada de esa situación. Yo no tomé la tribuna, por supuesto que no. Quien me compruebe que estuve en la toma de la tribuna, adelante. Yo llegué después de la toma, llegué a las dos de la tarde porque no podía entrar. Si me brinqué... no menosprecio en lo mínimo su capacidad; al contrario lo reconozco, su capacidad de negociación para poder sortear este tipo de actos...”
Entrada la madrugada del jueves, Aleida Alavez, vicepresidenta de la Cámara de Diputados por el PRD, se acercó a Beltrones con objeto de ofrecer que el debate sobre el método de aprobación de la minuta se trasladara al salón de plenos y se trasmitiera en cadena nacional.
La respuesta fue dura: nosotros no podemos hacer nada de eso, reviró el sonorense, y remató: ¡Aleida, te equivocaste!, ya teníamos el acuerdo amarrado...

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