Confirma Malasia condena a la horca contra tres mexicanos acusados de narco

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Los hermanos José Regino, Simón y Luis Alfonso González Villarreal (de blanco) son llevados nuevamente a prisión luego de escuchar el veredicto del Tribunal de Apelaciones de Malasia que ratifica la condena a la horca por narcotráficoFoto Ap
Jesús Aranda, Javier Valadez y agencias
 
Periódico La Jornada
Jueves 15 de agosto de 2013, p. 13
El Tribunal de Apelaciones de Malasia confirmó ayer la condena a muerte de los hermanos Luis Alfonso, Simón y José Regino González Villarreal, originarios de Sinaloa, quienes fueron detenidos por la Policía Real de aquella nación el 4 de marzo de 2008, en la ciudad de Johor Bahru, acusados de tráfico, producción y distribución de narcóticos.
El fallo de ese tribunal asienta que es improcedente el recurso legal interpuesto por los mexicanos para revaluar su sentencia. Los connacionales aún pueden apelar de esa decisión ante la Corte Suprema de Malasia para evitar la penal capital, lo que harán cuanto antes, informó su abogado defensor, Kitson Foong.
Los sinaloenses fueron detenidos el 4 de marzo de 2008 durante un operativo de la policía de aquel país, en un inmueble que aparentemente funcionaba como laboratorio para el procesamiento de drogas, donde había alrededor de 29 kilogramos de metanfetamina, valuados en 15 millones de dólares. Los inculpados argumentaron entonces que trabajaban limpiando el lugar.
En mayo de 2012, el Alto Tribunal de Malasia condenó a los hermanos González Villarreal, así como a otras dos personas (un malayo y un singapurense) por narcotráfico, delito que en ese país conlleva una sentencia preceptiva de muerte en la horca.
Ayer, los tres magistrados del Tribunal de Apelaciones de esta nación, presidido por el juez Datuk Mohamed Azahar, rechazaron por unanimidad la apelación de los sentenciados. No vemos ningún error en la sentencia del tribunal supremo, que dictaminó que los cinco acusados estaban involucrados en el tráfico de drogas, dijo Azahar, en declaraciones difundidas por la agencia malaya de noticias Bernama.
En tanto, el gobierno mexicano lamentó la imposición de la pena de muerte a los hermanos González Villarreal. En un comunicado, la Secretaría de Relaciones Exteriores reiteró su indeclinable compromiso con la protección de los derechos de los mexicanos en el exterior, sin prejuzgar la posible culpabilidad o inocencia de los acusados, y recordó que México está contra de la pena de muerte.
Desde el momento de la detención de los hermanos González Villarreal –aseguró la dependencia–, la embajada de México en Malasia les ha brindado protección y asistencia consular, vigilado su estado de salud, cuidado el respeto de sus derechos fundamentales y mantenido un estrecho contacto con los abogados para coordinar la estrategia jurídica para su defensa.
Agregó que seguirá activamente el desarrollo del proceso penal y hará uso de todos los medios posibles a su alcance para asegurar que se agoten los recursos legales tendentes a revocar la pena capital.
En Culiacán, Sinaloa, la familia de los tres sentenciados pidió a los gobiernos federal y estatal más apoyo para liberarlos y evitar la pena de muerte. Ellos (el gobierno) que pueden deberían haber hecho más. No quiero eso para mis hermanos; el gobierno nos tiene que ayudar, dijo Leticia González Villarreal.
En la visita del presidente Enrique Peña Nieto a esa entidad, el pasado 7 de junio, la familia de los tres sentenciados buscó entrevistarse con él, pero sólo logró entregar una carta a uno de sus colaboradores, en la que pedían su apoyo.

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