Gran Bretaña: El colapso inminente del sistema sanitario

El primer ministro británico David Cameron. Foto: AP
El primer ministro británico David Cameron.
Foto: AP
LONDRES (apro).- La crisis económica y financiera en Gran Bretaña, la más profunda desde la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), parece haberse cobrado una nueva víctima: el Servicio Nacional de Salud británico (NHS, en sus siglas en inglés).
La situación es tan grave en el sector que el gobernante Partido Conservador considera ahora limitar el número de veces al año que los británicos pueden visitar a sus médicos de cabecera en un intento por reducir masivamente el gasto del NHS, ahorrándole decenas de millones de libras esterlinas al año.
Documentos del Foro de Políticas Conservadores para el área de Salud evalúan incentivar al primer ministro británico, David Cameron, a tomar dicha medida.
También analizan si los doctores deberían tomar mayor responsabilidad para la atención fuera de la hora de consultas médicas y si ver al médico por las tardes o durante el fin de semana es un lujo que Gran Bretaña ya no se puede dar debido al impacto financiero en sus debilitadas finanzas públicas.
El foro conservador, presidido por el ministro del gabinete Oliver Letwin, suele tener mucha influencia en las políticas del gobierno.
Tras darse a conocer la información, expertos de la Salud criticaron duramente la iniciativa de limitar el número de veces que un paciente puede ver a su médico.
La médico Clare Gerada, presidenta del Colegio Real de Médicos de Cabecera, declaró al dominical Independent on Sunday el pasado 26 de mayo que la iniciativa “obviamente fue escrita por alguien que nunca se sintió mal, o que nunca conoció a nadie que trabajara en el servicio de Salud”.
“Los pacientes van al médico porque se sienten mal o porque nosotros los doctores queremos seguir sus avances de salud. Lo que deberíamos hacer es financiar a la medicina general de forma suficiente para que podamos ofrecer horarios flexibles de atención al paciente”, subrayó la experta.
En ese sentido, el subsecretario de Salud en la oposición, el laborista Jamie Reed, indicó al Independent on Sunday que el documento conservador “revela la verdadera agenda tory (conservadora) para el NHS”.
“Después de exponer aún más al NHS a privatizaciones a partir de una reorganización costosa y dañina, parece que los conservadores quieren ahora ir incluso más lejos”, afirmó el parlamentario laborista.
“Es choqueante que estén considerando limitar el número de veces que un paciente puede ver a su médico, un principio fundamental del NHS. Los conservadores ya han malgastado 3 mil millones de libras esterlinas (4 mil 550 millones de dólares) para reformar el área de Accidentes y Emergencias, abrir el NHS a más competitividad y hacer más difícil que los pacientes vean a sus médicos por las tardes y los fines de semana”, agregó.
La semana pasada, el Colegio de Medicina de Emergencia y la Fundación Trust Network indicaron que debido a la falta de recursos, el sistema hospitalario de Gran Bretaña para la atención en casos de emergencias y accidentes (A&E, en sus siglas en inglés) está al borde del colapso.
Ambas entidades advirtieron que los ingresos a las unidades hospitalarias de emergencia y accidentes aumentaron 50% desde la última década y agregaron que esa tendencia parece no frenarse.
Los dos grupos instaron a las autoridades del país a mejorar la financiación del sector, aumentar el número de profesionales de la salud y enfermeras y mejorar los servicios sanitarios que no sean de emergencia.
Los médicos y las autoridades hospitalarias indicaron que en caso de no tomarse medidas al respecto, el sistema de A&E colapsará en los próximos seis meses, al no poder hacer frente a un aumento de la demanda.
En casos de urgencia, varios hospitales británicos tuvieron que improvisar salas de espera temporales en parques de estacionamiento o depósitos para poder hacer frente al gran número de pacientes. También se registraron decenas de ambulancias que tuvieron que esperar por horas para poder dejar a pacientes en los hospitales, debido a la gran cantidad de casos.
La crisis del sector se agudizó en los últimos años como consecuencia de recortes y ajustes presupuestarios impuestos por el gobierno de coalición, para hacer frente al enorme déficit fiscal del país.
El Colegio de Medicina de Emergencia indicó además que la escala del problema es la mayor de la década, con escasez de médicos especializados y de enfermeras bien entrenadas. Estimó que entre 15 y 30% de los pacientes no necesitan ser atendidos en el área de emergencia y accidentes, y que podrían recibir asistencia en consultorios externos.
Mientras tanto, la Fundación Trust Network resaltó la falta de financiación al sistema de salud en Inglaterra. Chris Hopson, director ejecutivo de esa fundación, sostuvo que al menos que el gobierno implemente cambios a la hora de financiar al sistema de emergencias, “la situación colapsará de forma irreversible. El último invierno fue muy, muy difícil” con un gran número de atendidos, agregó. “Al menos que se logren cambios significativos en los próximos seis meses, está claro que el sistema está en peligro de colapsar para el próximo invierno boreal”, continuó Hopson.
Las autoridades sanitarias de Inglaterra acordaron destinar más fondos para el sector, aunque en un plan a corto plazo. También ordenó una revisión del sistema de atención en casos de emergencia y urgencias, a cargo del director médico Sir Bruce Keogh. Las conclusiones de la investigación serán publicadas en los próximos meses.
En ese sentido, el ministro de Salud en la oposición, el laborista Andy Burnham, sostuvo que la advertencia “no podría ser más clara que ésta. Demasiados hospitales en Inglaterra están navegando cada vez más a la deriva, operando a niveles que son alarmantes por falta de camas”, destacó Burnham a la Radio 5 de la BBC, en una emisión del pasado 19 de mayo. Según el parlamentario opositor, la situación podría mejorar “si se integran por completo las áreas de salud y atención”.
“A medida que la población envejece tenemos que apoyar a los ancianos en sus hogares para que no terminen tirados en hospitales. Pero también tenemos que lidiar con los problemas actuales des. No podemos tener a pacientes esperando en corredores y pasillos durante días para acceder a una cama, o que deban ser tratados dentro de la ambulancia por falta de espacio en el hospital”, agregó.
De acuerdo a Burnham, “el gobierno debe resolver la situación y debe hacerlo ya”.

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