Presidente de Comisión Europea descarta dimitir pese a escándalo fiscal


“El señor Juncker fue elegido por el Parlamento Europeo por abrumadora mayoría sobre la base de un programa político en el que figura la evasión fiscal”, dijo la portavoz Mina Andreeva en rueda de prensa en Bruselas.
Juncker enfrenta un resonante escándalo luego que el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (CIPI) divulgó la semana pasada un investigación sobre pactos secretos firmados mientras era ministro de Economía del Gran Ducado, que permite a cientos de empresas afincarse en ese país y reducir a niveles testimoniales su tributación.
La investigación incluye ribetes novelescos, entre ellos el caso de un pequeño edificio de tres plantas en el extremo del barrio de Gaasperech (en las afueras de Luxemburgo capital) que aloja 1600 empresas, un promedio de 530 empresas por piso, firmas que con su radicación nominal en este Gran Ducado eluden el pago de impuestos en sus propios países.
La posición de Juncker sobre la evasión fiscal -insistió su vocera- “fue parte de la campaña electoral” porque “esta cuestión se planteó una y otra vez” y también se incluyó en el programa político en virtud del cual fue elegido por la Eurocámara.
Juncker negó repetidamente que Luxemburgo sea un paraíso fiscal, pero como presidente de la Comisión se comprometió -subrayó Andreeva- a “aplicar las reglas independientemente del país de que se trate” porque representa “el interés general europeo”.
También reiteró Juncker está dispuesto a acudir a la Eurocámara a dar explicaciones sobre evasión fiscal en el nivel que corresponda siempre que reciba una petición oficial de los parlamentarios.
El diario español El País informó que al menos la mitad del Parlamento Europeo -principalmente socialdemócratas, liberales, izquierda minoritaria y verdes- pedirá a Juncker que brinde explicaciones sobre estos controvertidos pactos fiscales y es probable que a esos grupos, que controlan casi el 50% de los votos, se sumen varios euroescépticos que ya han criticado a Juncker por este tema.
Seis días después del estallido del caso ‘Luxleaks’, Juncker todavía no realizó ninguna declaración sobre el caso y el Parlamento tampoco le reclamó oficialmente que comparezca.
Sin embargo, está claro que el escándalo pone al conservador luxemburgués en el centro de las críticas y amenaza con desplomar su imagen y autoridad pocos días después de asumir el cargo.
Juncker fue elegido por la Eurocámara el pasado 15 de julio por 422 votos a favor, 250 en contra y 47 abstenciones gracias al apoyo de los grupos popular, socialista (sin el PSOE) y liberal en la Eurocámara. Previamente, había sido designado por los jefes de Estado y de Gobierno de los 28 con la única oposición de Reino Unido y Hungría.
Telam

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