Víctor Fuentes del Villar desapareció los ahorros de los trabajadores del SUTERM
Se esfumaron 638 mil millones de pesos
Protegido
por Felipe Calderón, el líder se niega a entregar los recursos a miles
de jubilados que hicieron aportaciones por más de 40 años; la JFCA así
como diversos funcionarios lo encubren aunque el Congreso ya pidió se aclare el cuantioso fraude
Por Ignacio León Montesinos / Fotos Archivo
Víctor
Fuentes del Villar, dirigente del Sindicato Único de Trabajadores
Electricistas de la República Mexicana (SUTERM), reza a toda la corte
celestial para que los diputados y senadores de la LXII Legislatura no
retomen la exigencia de la pasada Comisión Permanente para que cuatro
Secretarías del Gobierno Federal, informen sobre la desaparición del
Fondo Mutualista de los 96 mil trabajadores de su organización y cuyo
monto asciende, en rendimientos actualizados por el Banco de México, a
638 mil millones de pesos, producto de más de 40 años de ahorro.
El líder que en un reciente mensaje
enviado a sus agremiados negó que la Comisión Federal de Electricidad
(CFE), sea la Empresa de Clase Mundial que ha pregonado su “amigo”,
Felipe Calderón, se ha amparado en el contubernio que como dirigente ha
tenido no sólo con los funcionarios de la paraestatal –a los que no
tiene empachó de endosar la corrupción en la entidad–, sino con el
servilismo mostrado hacia los presidente panistas para evitar devolver a
más de 28 mil jubilados, 8 mil 600 de los cuales ya tienen un laudo a
su favor emitido desde el 2007 por la Juna Especial No 5 de la Junta
Federal de Conciliación y Arbitraje, lo que por ley les corresponde.
Escondido en los sótanos de la
corrupción y el solapamiento oficial, el asunto terminó por reventar en
el seno de la Comisión Permanente el pasado 24 de julio cuando se aprobó
el punto de acuerdo mediante el cual la representación del Congreso de
la Unión fijó un plazo “que no exceda los 10 días naturales”, para que
los titulares de la Secretarías del Trabajo, Rosalinda Vélez Juárez; de
Energía, Jordi Herrera Flores; de la Función Pública, Rafael Morgan Ríos
y el Director de la CFE, Jaime González Aguadé, informaran a esa
soberanía sobre el destino del multimillonario recursos, producto de
toda una vida de trabajo de los electricistas del SUTERM.
De acuerdo a los documentos presentados
en la Comisión Permanente de la pasada LXI Legislatura por el senador
Julián Güitrón Fuentevilla, del Grupo Parlamentario de Movimiento
Ciudadano en la Cámara Alta, y analizados en la Tercera Comisión de
Hacienda y Crédito Público, Agricultura y Fomento, Comunicaciones y
Obras Públicas, se estableció con claridad que el SUTERM y la Comisión
Federal de Electricidad “mantienen una importante deuda con 96 mil
trabajadores electricistas que aportaron al Fondo Mutualista del SUTERM
638 mil millones de pesos durante su vida laboral en el periodo
comprendido de 1950 a 1990”.
En el análisis legislativo se estableció
además: “El 25 de abril de 1990, la CFE y el SUTERM pactaron la
sustitución de este Fondo Mutualista por un Seguro Colectivo Obrero en
la cláusula 26 del Convenio que celebraron por la firma del contrato
colectivo, correspondiente al bienio 1990-1992. Las cantidades aportadas
por los cefeístas, durante 40 años, se actualizaron a través del
histórico de las tasas de interés, emitidas por el Banco de México tal y
como lo dispusieron los tribunales colegiados que instruyeron a la
Junta Federal de Conciliación y Arbitraje para que condenara al SUTERM y
la CFE al pago y cumplimiento de las prestaciones ejercidas por 8 mil
600 reclamantes ante la Junta Especial No Cinco de la Junta Federal de
Conciliación y Arbitraje”.
Los legisladores determinaron también
que esas cantidades “les fueron descontadas a los trabajadores
cefeístas, vía nómina en cumplimiento a lo pactado en los contratos
colectivos de trabajo que suscribieron el SUTERM y la CFE a partir de
1950 y hasta 1990, en que convinieron la eliminación del Fondo
Mutualista”, contratando un seguro colectivo con la Aseguradora Obrera,
S.A de C.V. En esos años, era su líder Leonardo Rodríguez Alcaine (a)
“La Güera”, quien a la muerte de Fidel Velázquez asumió el control de la
CTM.
Ante el multimillonario desfalco de
Víctor Fuentes del Villar (sobrino de “La Güera”), y su comité en contra
de sus agremiados, se estableció en el Congreso: “ …es imperativo que
el Secretario del Trabajo y Previsión Social, así como también el
Secretario de Energía, de la Función Pública y el Director de la
Comisión Federal de Electricidad, informen por escrito a esta Soberanía,
sobre la desaparición de los 638 mil millones de pesos actualizados,
producto del ahorro que hicieron los 96 mil trabajadores de la CFE
durante más de 40 años”.
Pruebas en mano, también dejaron en
firme: “Para el efecto de sustentar la petición sometida a la
consideración de esta soberanía, se acompañan copia certificada del
convenio por el que se eliminó el Fondo Mutualista del SUTERM del texto
de los contratos colectivos de trabajo celebrados entre CFE y el SUTERM
en representación de los 96 mil trabajadores cefeístas, también copias
certificadas, emitidas por los Tribunales Sexto, Tercer, Octavo y Décimo
Cuarto Tribunales Colegiados en materia de trabajo del Primer Circuito,
con residencia en la ciudad de México, D.F, copia de los laudos
emitidos por la Junta Especial No Cinco de la Junta Federal de
Conciliación y Arbitraje, en donde se establece la condena de la CFE y
el SUTERM a devolver el fondo mutualista a los trabajadores”.
El punto de acuerdo emitido el 24 de
julio pasado establecía un plazo “que no exceda los 10 días naturales”, a
las dependencias involucradas para que rindieran un informe detallado
al Congreso; es decir, que la fecha se venció hace ya casi un mes, el
pasado 3 de agosto, pero los funcionarios involucrados ni siquiera se
despeinaron con la petición. No ha pasado nada.
Y seguramente que Fuentes del Villar le
apuesta a que con el cambio de legislatura el asunto se enfríe, y su
amigo Felipe Calderón, al menos en lo que resta del sexenio, le siga
otorgando inmunidad, como en su momento se la dio el cuestionado ex
Secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, que como ha quedado
demostrado, instruyó a la JFCA para no ejecutar el laudo a favor de los
viejos cefeístas, encubrimiento que ha hecho extensivo la alumna y
sucesora de Lozano, Rosalinda Vélez.
El boquete financiero hecho a los
ahorros de los trabajadores del SUTERM es enorme como para pasar
desapercibido, por lo que cabe preguntar: ¿Se olvidarán los integrantes
de la recién desempacada LXII Legislatura de llevar a la picota a
Fuentes del Villar?
Con motivo de los 75 años de la
fundación de la CFE, Víctor Fuentes del Villar envío un mensaje a sus
golpeados, intimidados y esquilmados “compañeros”, pues se negó a
asistir al acto oficial realizado en el Museo Tecnológico que, obvio,
contó con la presencia de Felipe Calderón, su “amigo”. A continuación
parte de lo expresado por el líder del SUTERM y sobrino consentido de
Leonardo Rodríguez Alcaine, quien, como se podrá apreciar, le heredó no
sólo el cargo sino el jugoso botín del Fondo Mutualista, hoy
desaparecido.
Víctor Fuentes: “Rodríguez Alcaine
decidió que fuera en un Consejo del SUTERM en el Centro Médico de la
ciudad de México, por no sé qué razones que yo fuera suplente del
Secretario del Trabajo, Ramiro Peña, y en el mediano plazo tuvo la
desgracia de fallecer en un accidente; posteriormente pusieron a un
compañero de Guerrero, Otero, que también en el mediano plazo falleció.
Finalmente, llega a la Secretaría del Trabajo el ingeniero Quintanilla,
mi gran amigo. En ese cambio de estafeta de esos años de eligidad (sic)
de todo el comité, decide Rodríguez Alcaine que se ponga de acuerdo el
propio comité porque tenía problemas con varios de ellos. Se propusieron
o auto propusieron dos o tres del comité y “El Güero” que era muy
inteligente, rápidamente en ése sentido acabó con sus aspiraciones; él
necesitaba gente que trabajara de tiempo completo en el Distrito
Federal.
Memo insiste: Víctor Fuentes del Villar.
Ya te dije que, delante de todo el comité, es mi sobrino. Y Memo no sé
de dónde sacó eso porque así es él, Víctor Fuentes del Villar no lleva
tu apellido, Güero, ¡Ah¡ ¿no lo lleva?, entonces lo ponemos. Así se
decidió rápidamente después de 22 años a que yo llegara a Secretario del
Trabajo.
En ese inter, se da un pleno en el
SUTERM en el cual deciden por votación los miembros del comité y
designan que yo por mayoría me quede de Secretario General. El gobierno
me dio inmediatamente la toma de nota reconociéndome como tal. El hecho
de que en forma aleatoria obtengamos un premio a nivel mundial, es no
significa que seamos una empresa de clase mundial.
El día en que los tres procesos que es
generación, transmisión y distribución de la energía estemos bien sin
maquillar los indicadores, ése día podemos presumir, simplemente, que
estamos haciendo lo correcto que es un nuestra obligación. Y en forma
galopante, desgraciadamente, la corrupción está creciendo con hechos
perfectamente demostrables. Decidí no representar a la organización
sindical en un evento que ya tenían ellos decidido que hasta el señor
presidente de la República con quien me une una amistad extraordinario
que nació aquí en el propio sindicato cuando le abrí las puertas cuando
andaba en problemas con gentes de la izquierda. Por eso me da más pena
el no poder asistir, en serio, lo lamento. Me hubiera gustado estar ahí
orgulloso de todo el entorno en que vive esta gran empresa y sus
trabajadores.
Para mí es un gran honor y un gusto, muchas gracias a todos y felicidades”.

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