Policías vestidos de civil participaron en los disturbios, acusa la CDHDF

Estudiantes protestan contra los abusos policiacos el 1 de diciembre. Foto: Germán Canseco
Estudiantes protestan contra los abusos policiacos el 1 de diciembre.
Foto: Germán Canseco
MÉXICO, D.F., (apro).- Con el correr de los días, diversas organizaciones civiles comienzan a documentar la participación de presuntos policías vestidos de civil en la detención masiva de manifestantes y en su abierta participación en los disturbios del 1 de diciembre, durante y después de la toma de protesta del presidente Enrique Peña Nieto en San Lázaro.
Por lo pronto, el titular de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal  (CDHDF), Luis González Placencia, reveló que el organismo a su cargo investiga la detención de decenas de jóvenes por parte de uniformados vestidos de civil en el Centro Histórico.
“Hemos recabado también información sobre la detención de policías no uniformados. Hemos emitido dos recomendaciones en el pasado para la Policía Preventiva que tiene que portar sus uniformes, tiene que estar plenamente identificada, seguramente en casos como éste es importante que se garantice que quien detiene a una persona lo hace en ejercicio de sus funciones”, sostuvo el ombudsman local.
Precisó que los policías con ropa de civil actuaron en los enfrentamientos suscitados en la Alameda Central y en los disturbios posteriores a los registrados en San Lázaro.
En entrevista con Radio Red, González Placencia aseguró que la CDHDF tiene varias denuncias recabadas de personas que fueron detenidas en la calle de Filomeno Mata, sin que hubiera destrozos en esa zona.
Añadió que en ese y otros casos en los que se registraron detenciones aparentemente arbitrarias, la primera Visitaduría está recabando la información que circula en las redes sociales y se está entrevistando con todas las personas detenidas.
“Nosotros estamos muy atentos a que se valoren las pruebas y que se pueda establecer si tuvieron algún grado de participación porque lo que estamos viendo ha ocurrido en otros casos. Por ejemplo, el de los reguetoneros, donde vemos un patrón de detenciones que no tiene que ver con la flagrancia”, apuntó González Placencia.
De ese tipo de detenciones arbitrarias dio cuenta emeequis en su edición digital. Narró los casos de Judith Conteras, cineasta y programadora cultural; Rafael Romero, un estudiante de excelencia, y Mariana Muñiz, aspirante a dramaturga o actriz quienes, sin conocerse y en ejercicio de su derecho a la libre manifestación fueron detenidos de forma arbitraria por policías del Distrito Federal en la calle de Filomeno Mata.
Reconocieron haber participado en las protestas, haber lanzado consignas pero los acusaron de haber participado en los hechos de violencia registrados en el Centro Histórico.
Trataron de entrar en razón con los uniformados, explicarles que sólo ejercían su derecho a la libre manifestación de ideas pero les respondieron: “Nos vale madres, tenemos luz verde”.
Al momento de su detención, no sabían de los enfrentamientos registrados durante las primeras horas del sábado en San Lázaro, tampoco sabían que a esa hora, a un kilómetro de donde estaban, una turba había dejado destrozos millonarios en varios establecimientos de Avenida Juárez.
Los uniformados agarraron parejo, se llevaron incluso a un joven que sólo pasaba por ahí, según relataron los jóvenes
Mariana Muñiz, estudiante de Literatura Dramática y Teatro de la UNAM fue detenida por los granaderos esa tarde en la esquina de Filomeno Mata y 5 de Mayo, junto con otros 35 compañeros, de los cuales 20 eran mujeres y fue consignada al penal de Santa Martha Acatitla por perturbar la paz pública.
De todos los estudiantes de teatro que fueron consignados junto con Mariana, sólo ella continúa presa.
En las galeras de la Agencia 50 del Ministerio Público Mariana conoció a Guadalupe Carrillo, docente de Filosofía en la Prepa 7 y a su hija, Ximena Preciado, quienes fueron detenidas en las mismas circunstancias que ella.
Impactada, Guadalupe narró que cuando las detuvieron, las golpearon y las jalonearon. “Cállate, puta. Quién te crees, pendeja”, recordó que les decían los policías.
El abogado Jesús Robles Maloof, amigo personal de la familia Muñiz, tomó en sus manos la defensa de Mariana y al percatarse que su situación y la de Guadalupe y su hija era la misma, decidió defenderlas a las tres sin cobrar un peso por ello.
Sin embargo, sólo Guadalupe y su hija fueron dejadas en libertad, según Maloof porque en el caso de Mariana no estaba su mamá.
“Una joven estudiante encarcelada con su mamá es un asunto explosivo. Un hecho que hubiera destruido toda la hipótesis de los actos vandálicos”, señaló.
Además, el abogado, quien tuvo acceso al expediente del caso, afirmó que hay un solo texto de imputación pata la totalidad de los detenidos, no hay imputaciones individuales sino que las 69 personas que siguen detenidas, responden por los mismos actos.
Por si fuera poco, toda la imputación se basa solamente en el testimonio de cuatro policías. “Es decir, cuatro policías presenciaron lo que 69 personas hicieron y son capaces de recordar sus caras a detalle. Nunca había visto algo tan incongruente en mi vida profesional”, señaló el abogado.
Refirió que el día que sus clientas declararon ante el juez, preguntó a un funcionario, cuyo nombre no quiso revelar, si iban a consignar a Mariana y le contestó que la decisión no se había dado ahí sino en una conferencia de prensa. “Me estaba insinuando que la orden venía de arriba, de la conferencia de Marcelo Ebrard”, señaló.
Judith Contreras fue detenida en el mismo punto en que fue aprehendieron a  Mariana. Es egresada de la carrera de Cine y Televisión, y coordinadora de Programación del Cine Tonalá, su caso presenta las mismas irregularidades y también fue consignada a Santa Martha. Ha denunciado golpes y jaloneos por parte de los policías.
Rafael Romero cursa el noveno semestre de Ciencias Políticas y Administración Pública en la Facultad de Ciencias Políticas de la UNAM. Es considerado un alumno de excelencia, además de profesor adjunto en la asignatura de Metodología de Investigación Política.
Caminaba  tranquilamente cuando lo agarraron entre varios policías en las inmediaciones del Monumento a la Revolución, un lugar donde ni siquiera hubo desmanes. Fue golpeado con brutalidad en la espalda a pesar de que, según testigos, no portaba arma alguna y se encontraba en desventaja numérica ante los ocho policías que lo cercaron.

Exigen a Mancera liberación de detenidos
Las protestas por la liberación de los jóvenes detenidos el sábado pasado llegaron hasta la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), donde, a pesar del cerco policiaco instalado en el marco de la toma de protesta de Miguel Ángel Mancera como jefe de Gobierno, familiares de los exigieron su liberación.
El temor a marchas y protestas por la detención “arbitraria” de los jóvenes obligó a las autoridades capitalinas a desplegar un fuerte operativo de seguridad alrededor del recinto legislativo desde los primeros minutos de esta mañana.
Muchos de los efectivos fueron dispersados para custodiar inmuebles y comercios de la zona aledaña.
Apostados en la esquina de las calles Donceles y Allende, donde se encuentra la ALDF, los inconformes recibieron con gritos de “¡represores autoritarios!” y “¡asesinos de la democracia!” a varios de los asistentes a la ceremonia, entre ellos al diputado priista Manlio Fabio Beltrones, quien supuestamente diseñó el operativo de seguridad montado para la toma de posesión de Enrique Peña Nieto.
Al lugar también llegaron el senador perredista Alejandro Encinas y el coordinador del PRD en la Cámara de Diputados, Silvano Aureoles, quienes se pronunciaron por una investigación de los hechos y castigo a los responsables de los desmanes y daños a inmuebles en el Centro Histórico.

Fuente

Comentarios