Gases lacrimógenos y ulular de sirenas enmarcan protestas contra Peña Nieto
Jóvenes que se manifestaban ayer en las inmediaciones del Palacio
Legislativo de San Lázaro contra la toma de posesión de Enrique Peña
Nieto se enfrentaron a policías federales, quienes les lanzaron gases
lacrimógenos. Luego de dos horas se fueron al Zócalo capitalno, donde
riñeron con agentes de la ciudad de MéxicoFoto Alfredo Domínguez
Dirigentes del PRD, como Gilberto Ensástiga, Alejandro Sánchez Camacho,
René Bejarano, Manuel Oropeza y Armando Quintero, durante el mitin en
el Monumento a la Revolución
contra la imposiciónde Peña NietoFoto Yazmín Ortega Cortés
Blanche Petrich
Periódico La Jornada
Domingo 2 de diciembre de 2012, p. 10
Domingo 2 de diciembre de 2012, p. 10
No muy lejos de las céntricas calles impregnadas
de gases lacrimógenos y ulular de sirenas, las fuerzas de la izquierda
partidista que apenas cuatro meses antes caminaban juntas, se
manifestaron por separado contra el mandatario entrante Enrique Peña
Nieto.
Dos actos marcados por diferencias de alto contraste. Unos, los que
se desprendieron del sol azteca para seguir a Andrés Manuel López
Obrador en lo que será el partido Movimiento Regeneración Nacional
(Morena), se congregaron al pie del Ángel de la Independencia. Otros,
que representan el aparato del PRD en el Distrito Federal y el estado de
México, fueron llevados por sus líderes al Monumento a la Revolución.
Los primeros, desconociendo al nuevo mandatario. Los segundos, buscando
pactar con el PRI, nuevamente partido gobernante.En ninguna de las dos plazas la concentración fue multitudinaria. Una fue espontánea, emocional, protagonizada por un núcleo compacto de seguidores de Andrés Manuel López Obrador. La otra se distinguió por dejar ver el accionar de sus estructuras (bejaranistas, mexiquenses, acarreados de las delegaciones perredistas), disciplinadas, desangeladas. Lemas parecidos presidieron en grandes mantas los dos escenarios. En el de Morena se leía:
No a la Presidencia comprada. En el del PRD:
La Presidencia no se compra. Sólo en este detalle hubo coincidencia.
En ninguno de los dos espacios hubo vallas, granaderos, pedradas, toletazos o corretizas. Eso llegó después, cerca de las 2 de la tarde, cuando morenistas y perredistas ya se habían dispersado y pequeños grupos de jóvenes anarquistas, remanentes de los grupos que protagonizaron los choques frente a Bellas Artes y la Alameda, se desprendieron hacia las glorietas de Paseo de la Reforma.
En los dos actos se repudió el uso excesivo de fuerza por las policías durante la violenta jornada de protestas populares antipeñistas.
No había razón para usar balas de goma
AMLO, quien ayer vestía traje oscuro, con semblante casi triste expresó:
Era mediodía. Las noticias en radio y las redes sociales habían
ardido apenas una hora antes con el rumor –afortunadamente falso– de la
muerte de un manifestante frente al Congreso de la Unión. Desde las
primeras horas del día circulaban por el mundo imágenes de golpes,
incendios, descargas de granaderos. En los hospitales, decenas de
heridos. En las delegaciones, gran número de detenidos. Los rituales de
la transmisión del mando transcurrían detrás de impresionantes cercos de
acero.No había motivo para que se usara la fuerza bruta contra los jóvenes y los estudiantes. No había ninguna razón para usar balas de goma.
Colmo de las paradojas. La mano de hierro que se hacía sentir
en los puntos de conflicto no era otra que la de un hombre que fue
cercano a López Obrador, el contralmirante médico naval Manuel Mondragón
y Kalb, su subsecretario de Participación Ciudadana y Prevención del
Delito cuando gobernó el DF; su recomendado para secretario de Seguridad
Pública de Marcelo Ebrard y que ayer ascendió como subsecretario de
Seguridad Pública en el gabinete peñista.
López Obrador demandó el cese fulminante del nuevo secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. De inmediato añadió:
Además, hizo un deslinde entre la naturaleza de su movimiento –del que tantas veces se ha jactado de que
Momentos más tarde, el flamante líder de Morena, Martí Batres, respondía a la prensa la inevitable pregunta sobre Osorio Chong: “Lo suyo –dijo– es debut y despedida”.
Fuente
López Obrador demandó el cese fulminante del nuevo secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. De inmediato añadió:
Y para aclarar paradas, si el señor Manuel Mondragón tiene responsabilidad en estos hechos, también debe renunciar.
Además, hizo un deslinde entre la naturaleza de su movimiento –del que tantas veces se ha jactado de que
no rompe ni un solo vidrio– y los grupos que ayer se confrontaron con las fuerzas de seguridad. “Nosotros no apostamos a la violencia –dijo una vez más– porque la violencia, en lugar de destruir el autoritarismo, lo perpetúa”.
Momentos más tarde, el flamante líder de Morena, Martí Batres, respondía a la prensa la inevitable pregunta sobre Osorio Chong: “Lo suyo –dijo– es debut y despedida”.
Un poco de teatro
Antes del acto político, dos carabelas de cartón: La Piña y La Santa Madriza, habilitadas ya como
Durante una hora gozosa, los morenistas se carcajearon con las
ocurrencias de Jesusa y su grupo de comediantes, que declararon que su
movimiento será, al paso de la rueda del tiempo del calendario maya que
hoy empieza a atravesar flototelesde Pemex, navegaron trabajosamente, escaleras arriba, al pie de la columna del Ángel. Les daba ahí la bienvenida la maestra de todas las ceremonias lopezobradoristas: Jesusa Rodríguez, hoy personi- ficando a la Malitzin,
traductora cunilingüe de Mensoaméricay publirrelacionista del nuevo presidente de la República, Chatarratzin Zotaquetzin, también conocido como El dinosaurio de Atracomulco.
los tiempos obscuros del 13 bactún, para convertirse, al final de esta etapa de retroceso priísta, en
el meteorito de Chicxulub, aludiendo al fenómeno astronómico que, se dice, provocó la extinción de los dinosaurios.
Fuente
Comentarios