En filtros de seguridad revisaron hasta carriolas


Mirna Servín Vega
 
Periódico La Jornada
Miércoles 17 de septiembre de 2014, p. 10
Las restricciones de acceso al Zócalo capitalino, efectuadas desde la tarde y al anochecer del pasado 15, las revisiones –incluso a menores– y las trifulcas por traspasar los filtros de seguridad causaron indignación entre los asistentes a la verbena popular.
Por medio de testimonios y a través de las redes sociales, los asistentes acusaron al Estado Mayor Presidencial (EMP), a la Policía Federal (PF) y a los elementos de la Gendarmería de llevar a cabo revisiones incluso a niños de dos años y hasta bebés que eran trasladados en carriolas, en aplicación de ‘‘medidas de seguridad’’.
La razón para no dejar pasar a los visitantes, de acuerdo con la propia comunicación por radio de los uniformados, era porque la plancha del Zócalo ‘‘ya estaba llena’’. Sin embargo, esta situación se produjo desde la tarde, alrededor de las 19 horas, y fue empeorando conforme avanzó la noche.
Caravana de apoyo
De acuerdo con mandos de la policía capitalina, el acceso fue restringido porque desde la tarde miles de habitantes del estado de México, que llegaron en más de 400 camiones–, ocuparon el primer cuadro de la ciudad.
Los vehículos se estacionaron en laterales de Reforma, en las inmediaciones al Monumento a la Revolución y calles aledañas al centro, con una identificación en la que se leía ‘‘Ceremonia conmemorativa del Grito de la independencia’’, acompañada de un listón tricolor.
Algunos de los autobuses traían identificados los lugares de los que provenían: Coyotepec, Cuautitlán, Tlalnepantla, Zumpango, Tultitlán, Villa Nicolás Romero y Ecatepec, entre otros.
En las calles de Madero y Palma se produjo un conato de enfrentamiento cuando elementos del EMP no permitieron que un grupo de personas que gritaba consignas en contra del Informe presidencial ingresara al Zócalo.
Otro conflicto se suscitó donde confluyen las calles Tacuba y Palma, punto en que asistentes a la noche mexicana esperaron casi una hora para poder entrar, lo que provocó jaloneos, empujones y rechiflas que fueron controlados con vallas e incluso golpes.
La Secretaría de Seguridad Pública del DF informó que se reportó ‘‘saldo blanco’’ durante la celebración.

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