¿Amigos o socios de Peña Nieto?

¿Amigos o socios de Peña  Nieto?
En este grupo estuvieron muchos otros líderes en diversos renglones que no se vieron precisamente representados ante la pobreza

Revista EMET


El calendario nos reveló que el primero de julio quedó atrás y que la calificación presidencial también. De ahí que no se encuentre explicación para que en el discurso se pretendan dar golpes de impacto mediático como lo fue la frase dicha por Enrique Peña Nieto: “un presidente no tiene amigos; está comprometido con un único interés: el avance la República”. Creo que quienes votaron por él y los que se abstuvieron de hacerlo por cualquier candidato, así como los que marcaron distintas preferencias, en el fondo lo que deseaban era un presidente amigo, un hombre cuya guía y acciones les permitieran sentir la seguridad que nos brindan los amigos, los que conocen de esa palabra, los que están a nuestro lado en todo momento, en las alegrías y en los sinsabores y a los que podemos recurrir sabedores de que tendrán esa mano amiga siempre tendida.

Si don Enrique quiso decir que no tiene amigos de los del estilo de los “Amigos de Fox” o si pretendió dejar en claro que pertenece al pasado el otorgarles todo tipo de contratos, facilidades, prebendas, concesiones, a los grupos que se consideran sus amigos, el lenguaje no fue claro y contundente. Además, entran las dudas cuando uno recuerda la forma en la que se comportaron los de Televisa, no solo los dueños sino sus comunicadores, presentadores, animadores, conductores, lo mismo hicieron en TV Azteca y ni que decir de empresarios y sus aportaciones o los gobernadores y sus operaciones. ¿Fue amistad o intereses? ¿Si prevalecen los intereses como también dijo por encima de la amistad solo habrá pago de facturas y de a cómo no? ¿Es así como avanza la República?  Todas estas dudas saltan con una frase, con un dicho que borra por completo el sostener que una presidencia debe estar informada, tener capacidad para lograr acuerdos entre las diversas posiciones políticas y sociales o con la actitud de recoger distintas visiones y construir a partir de ellas.

En este grupo estuvieron muchos otros líderes en diversos renglones que no se vieron precisamente representados ante la pobreza de los argumentos de quienes tuvieron la oportunidad de dirigirse a Peña Nieto en su nombre. Hay excepciones, por fortuna y citar solo algunos nombres sería injusto aunque tal vez más adelante, al conocer sus opiniones,  valga la pena.
Lilia Arellano - Opinión EMET
 

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