“Nos faltan 43”, el eco estudiantil frente a la PGR

PROCESO 


15 de octubre de 2014
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Estudiantes exigen la aparición de normalistas de Ayotzinapa en la PGR. Foto: Octavio Gómez
Estudiantes exigen la aparición de normalistas de Ayotzinapa en la PGR.
Foto: Octavio Gómez
MÉXICO, D.F. (apro).- La protesta estudiantil por la desaparición forzada de 43 alumnos de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa, Guerrero, continúa en aumento.
El paro de 48 horas que inició al amanecer del 14 de octubre, en cuatro facultades de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), además de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), hoy suma 30 escuelas que detuvieron labores para exigir la aparición con vida de los normalistas.
Por parte de la Universidad Nacional, las escuelas que participan de esta protesta, que termina esta medianoche, son las facultades de Estudios Superiores planteles Acatlán, Aragón, Cuautitlán y Zaragoza, Filosofía y Letras, Ciencias Políticas y Sociales, Economía, Artes y Diseño, Ciencias, Arquitectura y Psicología, así como la Escuela Nacional de Trabajo Social.
También pararon los planteles Sur y Azcapotzalco del Colegio de Ciencia y Humanidades, y las preparatorias 2, 3, 4, 5, 6, 8 y 9.
Las autoridades de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) emitieron un comunicado para informar la suspensión de actividades en los planteles de Azcapotzalco, Iztapalapa y Xochimilco, de las 22:00 horas del martes 14 hasta la noche del jueves 16.
En “solidaridad”, la Universidad Autónoma de la Ciudad de México (UACM) difundió que los planteles Del Valle, San Lorenzo Tezonco y Cuautepec permanecerán cerrados hasta esta noche, mientras que la unidad Centro Histórico lo hará hasta el día de mañana.
La Universidad Autónoma Chapingo (UACh) se sumó a la “jornada de lucha”, mientras que la UPN extendió el paro 24 horas más, para concluir esta noche. La Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), por su parte, se sumó a la protesta con un bloqueo en Periférico e Insurgentes la tarde del martes.
De las instituciones privadas, la Universidad Iberomericana fue la única que contó con el apoyo de sus autoridades para sumarse a la indignación: en la explanada de la escuela se hizo un pase de lista con el nombre de cada uno de los nombres de los normalistas desaparecidos y se instaló un centro de acopio para apoyar a sus familiares.
A las 11 de la mañana, más de 2 mil jóvenes se reunieron frente a la Biblioteca Central de la UNAM para recibir a familiares de los desaparecidos en el municipio de Iguala. “Ausente”, gritaron en un pase de lista al escuchar el nombre de cada uno de los 43.
De ahí, cientos de universitarios marcharon hasta la Procuraduría General de la República (PGR), donde extendieron la demanda para que sus pares aparezcan con vida. “¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos!”, repetía el contingente al que se sumaron alumnos del Instituto Politécnico Nacional (IPN), las escuelas Nacional de Artes Plásticas, Nacional de Antropología e Historia y de Pintura, y la Nacional de Pintura, Escultura y Grabado, entre otras.
Fue hasta las cuatro de la tarde que comenzaron a arribar a la dependencia de procuración de justicia federal, con decenas de pancartas que convergían en un punto central: “Nos faltan 43”, era el eco.
En un templete improvisado, los estudiantes alzaron la voz: “México ya no es el mismo”, advirtieron mientras se coreaba el calificativo de “asesinos” a gobernantes de todos los niveles por su “desinterés en encontrar a los compañeros con vida, buscando muertos en fosas”.
Para los jóvenes, la desaparición de los normalistas es un “crimen de Estado”, en el que policías y funcionarios estuvieron involucrados.
A los familiares de los desaparecidos les prometieron que el miércoles 22 volverán a salir a las calles por ellos. “No están solos. Su dolor es el nuestro. Todos somos Ayotzinapa”, les dijeron.
Durante el mitin, un grupo de anarquistas insistió en elevar la protesta a una acción directa. Pintaron los vidrios de la fachada de la PGR con la leyenda de “Estado asesino”, mismos que más tarde estrellarían con rabia.
Incluso, eludieron los reclamos del contingente estudiantil que les pedía no caer en actos de violencia, al revirar que “violencia es desaparecer y asesinar estudiantes, no romper vidrios”.
Cerca de las 18:30 horas, el contingente universitario se disipó. Quedaron los anarquistas entre vidrios y el fuego que prendieron en el edificio federal.











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