Pasta de Conchos, "caso emblemático" de la protección del gobierno a empresarios

Leopoldo Ramos
Corresponsal
Periódico La Jornada
Jueves 19 de febrero de 2015, p. 19
Saltillo, Coah.
Pasta de Conchos se convirtió en un caso emblemático para exhibir a los gobiernos sobre lo que están dispuestos a hacer para proteger a los empresarios, consideró el obispo de Saltillo, Raúl Vera López, en la víspera de que se cumplan nueve años de la tragedia en la que perdieron la vida 65 mineros, 63 de los cuales no fueron rescatados.
El tema sirvió para hacer ver a los mineros que tienen derechos humanos y laborales. Ahora todos los trabajadores del carbón saben que tienen derecho a la seguridad, es algo de lo que la muerte de los 65 mineros dejó. Pasta de Conchos también acabó con un mito sobre la realidad que padecen los trabajadores abajo de las minas, declaró Vera López tras encabezar una ceremonia religiosa en la catedral de Santiago Apóstol con motivo del Miércoles de Ceniza, con la que se inició la Cuaresma.
La madrugada del 19 de febrero de 2006, 65 trabajadores de la mina que se localiza en el municipio San Juan de Sabinas quedaron atrapados a unos 700 metros de profundidad; otros 13 trabajadores de la empresa concesionada a Industrial Minera México y a Grupo México lograron salir con vida y sobrevivieron a golpes, quemaduras y fracturas.
Cuatro meses después, el 23 de junio, las brigadas de búsqueda encontraron y llevaron a la superficie el cadáver del minero Felipe de Jesús Torres Reyna y entre la noche del 31 de diciembre de ese mismo año y la madrugada del primero de enero de 2007 lograron la recuperación de otro trabajador identificado como José Manuel Peña Saucedo.
Los trabajos para encontrar a los otros 65 obreros se suspendieron en abril de 2007 por decisión de la empresa y del gobierno federal encabezado por Vicente Fox.
Pasta de Conchos ha sido una muestra de lo que interesa la vida humana, de los obreros y de las familias; eso es lo más impresionante. El caso de Pasta de Conchos sigue poniendo en el escaparate al gobierno federal y sus promesas, aseguró el obispo de Saltillo.
Se refirió a la impunidad de Grupo México y de Industrial Minera México para no responder judicialmente por la muerte de los 65 mineros y por impedir el rescate de los 63 cadáveres que permanecen en el socavón.
La primera responsabilidad la tiene Grupo México, pero hace lo que hace porque se lo permiten, consideró.
Dijo que los ex secretarios del Trabajo Francisco Xavier Salazar Sáenz, del sexenio de Vicente Fox, y Javier Lozano Alarcón, de la administración de Felipe Calderón, fueron cómplices de la empresa al impedir que se reanudaran los trabajos de búsqueda y rescate de los cuerpos.
Era descarada la actitud del secretario y del subsecretario del Trabajo, que cuando se les hablaba del rescate se enfurecían, parecían los perros guardianes del Grupo México; se les notaba que los señores habían recibido la paga. Lo que esos obreros no tienen en inversión de seguridad y condiciones de la mina lo tienen todos esos truhanes que están de gobernantes, como el señor secretario del Trabajo y el subsecretario, porque era un descaro de protección pagada lo que exhibían, anotó.

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