Con bajos sueldos y sin prestaciones, outsorcing prestan servicio al Metro

Ancianos, discapacitados y madres solteras, su personal
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▲ Un trabajador de limpieza en la estación San Antonio Abad del Metro, de la línea 2.Foto Cristina Rodríguez
 
Periódico La Jornada
Lunes 27 de mayo de 2019, p. 29
Con sueldos quincenales de mil 630 pesos, sin seguro social ni prestaciones, sin vacaciones y pagos conretraso, 4 mil 663 trabajadores de limpieza, principalmente adultos mayores, personas con discapacidades y madres solteras, son los encargados de mantener limpias las 12 líneas del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro.
Contratados por las empresas Tecno Limpieza Ecotec y Consorcio Multigreen –outsourcing que prestan el servicio al STC–, principalmente, se pueden observar alrededor de cinco a ocho personas por cada estación, dependiendo de la afluencia de usuarios, limpiar pisos y trapear escalones.
Entre los requisitos que solicita, por ejemplo, la empresa Ecotec, que contrata a los trabajadores en las líneas 1, 2, 3 y 9, y a la cual el Metro les proporciona espacios dentro de las estaciones Pino Suárez y San Lázaro, son comprobantes de domicilio y de estudios, acta de nacimiento, CURP y credencial de elector, así como tipo de sangre, dirección y teléfono de un familiar en caso de algún accidente, que también se lee en pequeños volantes que entregan.
Cuando se solicitan informes del empleo el encargado fija el salario y especifica que no hay prestaciones.
Algunos trabajadores denuncian los retrasos constantes en sus pagos, como Axel: Yo no falto ningún día, soy responsable; trato de llegar siempre temprano, pero para pagar luego se retrasan, quedan de depositarnos un día y a veces el pago cae hasta dos días después.
Con bata color naranja y pantalón color gris, adultos mayores recogen la basura y limpian áreas comunes del Metro, como don Manuel, quien a sus 84 años, a pesar de que su mano derecha no deja de temblar, barre las escaleras de las entradas a los vagones. Llevo 13 años trabajando; vengo de Pantitlán. Me levanto a las 5:30 para llegar a las 7 y la salida varía, ya que a veces es a las 2:30 o 3 de la tarde, según los jefes, y también de que toda la unidad esté bien limpia. El trabajo depende de los usuarios y según las entradas; por ejemplo, si vienen personas de un mitin y entran al Metro con botellas de plástico y envolturas, las tiran adentro; es cuando tengo más trabajo, expresa.
Esta situación no es diferente para mujeres como Esther, de 38 años, madre soltera de adolescentes, quien se levanta a las 4 de la madrugada y hace dobles turnos para cubrir sus gastos. Con renqueos, narra que se traslada desde Ixtapaluca, estado de México, hacia la línea 2 del Metro y que hace un año, por un accidente en el transporte público estuvo en estado de coma tres meses y derivado de eso me dan convulsiones. El medicamento que me mandaron está carito, y como no hay prestaciones, yo lo pago; cuesta 450 pesos, pero prefiero comprar el genérico porque es más barato y además tengo que pagar renta.

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