Nación al alba

Movimiento Nacional en Defensa del Agua/III

Martín Esparza Flores

Revista Siempre! 
Tras los acuerdos pactados por las 250 organizaciones que participaron en la Caravana Nacional por la Defensa del Agua, el Territorio, el Trabajo y la Vida, la movilización social no quedará más en el terreno de las declaraciones y las denuncias públicas; ahora, pasará a una articulación social donde ni una sola lucha de los indígenas, campesinos o trabajadores quedará aislada.
Luego de recorrer por once días el país, el inédito movimiento convocado por la tribu yaqui logró decantar como fundamental punto de acuerdo la solidaridad como eje de las acciones para atender las múltiples demandas de justicia que brotan por doquier, para que mediante un proyecto de lucha a corto y mediano plazo, cimentado en una coordinación nacional que mantenga vigentes los referentes iniciales de la convocatoria, se avoque entre sus primeras tareas a frenar la iniciativa de privatización del agua que se perfila como uno de los primeros asuntos por atender en la LIII Legislatura, que entrará en funciones en septiembre próximo; como también luchar por la libertad de los presos políticos, Mario Luna y Fernando Jiménez, voceros del pueblo yaqui, y de todos los presos políticos del país.
Imprescindible comentar que de la Caravana surgieron infinidad de puntos de coincidencia que coadyuvaron a alcanzar uno de los objetivos principales: la visibilización de las problemáticas que afectan de manera uniforme y permanente a los mexicanos, sobre todo a los 60 millones de pobres cuyos derechos han sido conculcados ante la imposición de las reformas estructurales que amenazan con arrebatarles, en miles de comunidades, sus territorios y riquezas naturales, entre ellas, el agua.
En esta etapa de restructuración de la lucha popular se trabaja ya en la elaboración de un balance sobre los conflictos recogidos en cada una de las rutas para integrar un directorio de los casos registrados en temas como la defensa del agua, la defensa de la tierra y del trabajo.
De tal análisis se plantea que surja un documento general que sirva de referente para ser analizado por las bases de todas y cada una de las organizaciones participantes, y que permita la elaboración de un manifiesto nacional que englobe las características de la problemática tanto nacional como local.
Invaluable reconocer de parte de las organizaciones sociales, campesinas, indígenas y sindicales la consciente necesidad de ir juntos y unidos en una lucha que, de manera dispersa, no ha logrado enfrentar el desigual poder público que ha hecho trizas el Estado de derecho, como lo ha constatado la tribu yaqui que luego de cinco años de disputas jurídicas y a pesar de haber ganado amparos que han establecido la ilegalidad de los títulos de asignación otorgados por la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el gobierno de Sonora, la administración del panista Guillermo Padrés, ha ignorado los fallos del Poder Judicial y sigue adelante en su proyecto del Acueducto Independencia que busca arrebatar el agua de la presa El Novillo y el manejo de la cuenca del Río Yaqui que ancestralmente le ha pertenecido a este pueblo originario. 

Comentarios