Elecciones en Ecuador: La “campaña sucia” que convierte a los corruptos prófugos en víctimas

17 de febrero de 2017

Aunque Carlos Pareja Yanuzzelli, exministro de Hidrocarburos del gobierno de Rafael Correa y actual prófugo de la justicia ecuatoriana, es investigado por cuatro delitos, ninguno de los periodistas que lo entrevistó recientemente en Miami le preguntó algo al respecto.
“Es bastante curioso que tres medios de comunicación no hayan cuestionado a Pareja Yanuzzelli sobre las acusaciones en su contra y que hayan sesgado las respuestas para que toda la culpa recayera sobre el vicepresidente de Ecuador, Jorge Glas”, quien, junto al candidato Lenín Moreno, forma parte de la fórmula presidencial del partido de gobierno Movimiento Alianza País para las elecciones del próximo domingo, explica el periodista Andrés Reliche, editor jefe de Andes, agencia pública de noticias de Ecuador entrevistado por RT.
Pareja Yanuzzelli tiene orden de prisión preventiva por los delitos de cohecho (soborno), delincuencia organizada, enriquecimiento ilícito y peculado, tras las investigaciones hechas por la Fiscalía de ese país, luego de que Rafael Correa denunciara “el peor caso de corrupción en Ecuador” ocurrido en PetroEcuador, donde estaría involucrado el exministro junto a otras personas que recibieron sobornos de millones de dólares, depositados en paraísos fiscales, a cambio de firmar contratos con determinados proveedores.
A través de una cuenta de Twitter, ‘Capaya’, como también se le conoce al exministro por las siglas de su nombre y apellidos, ha difundido unas presuntas pruebas hechas con polígrafo donde afirma que “en PetroEcuador no se hacía absolutamente nada que no haya tenido el visto bueno de Jorge Glas” y que él como ministro no podía tomar ninguna decisión sin la aprobación del actual vicepresidente. Hasta ahora, en menos de una semana, en la cuenta se han hecho casi cien publicaciones de videos y fotos sin respaldo documental alguno.
“Ahora resulta que los corruptos de la industria petrolera son ‘víctimas’ y ‘acusadores’ en territorio norteamericano con un Estado que los ampara y no concede extradición al Estado ecuatoriano para que respondan ante la ley”, expresa Marcia Tatiana Albuja, candidata a asambleísta del exterior por Alianza País, a RT.
“Campaña sucia”
Desde sus inicios, el proceso electoral ecuatoriano ha sido víctima de la guerra sucia, considera el comunicólogo y sociólogo boliviano Adalid Contreras entrevistado por RT. “La oposición desarrolla una campaña de desprestigio intensa contra la gestión del presidente Correa, la revolución ciudadana y el binomio Lenín Moreno-Jorge Glas”, agrega.
Hasta diciembre había una intención de voto del 48%, explica Reliche. Sin embargo, el propio presidente Correa, citado por TeleSUR, alertó que esta campaña en contra de Glas busca disminuir las posibilidades de que Alianza País tenga opciones de ganar en una primera vuelta. “Si no se presentan pruebas, no crean absolutamente nada, es campaña sucia”, aseveró.
Esta campaña, que se vale principalmente de las redes sociales, es financiada por distintas ONGs internacionales “caracterizadas por tener una agenda en contra del Gobierno lanzando pseudodenuncias que son amplificadas por los medios de comunicación tradicionales”, opina Reliche.
Los correos electrónicos incautados en el domicilio de Pareja Cordero, primo de Yanuzzelli también señalado por actos de corrupción, “dejaban en evidencia toda una estrategia entre gente cercana a los hermanos Isaís (prófugos de la justicia ecuatoriana tras la crisis financiera de 1999) con instrucciones precisas sobre la actuaciones de activistas políticos y periodistas en diferentes ámbitos para atacar al Gobierno”, señala Reliche.
“Informaciones y hechos manipulados”
“Las redes sociales se desenvuelven en el marco de la libertad de expresión y no del derecho a la información. Su construcción discursiva es emocional y no exige argumentaciones”, explica el comunicólogo Adalid Contreras.
En este último año, ante la cercanía de las elecciones, “han proliferado las noticias falsas, que se atribuyen a fuentes sin crédito que se viralizan”, manifiesta el periodista de Andes.
Al preguntarle sobre la recurrencia de la difusión de informaciones falsas contra los gobiernos progresistas de la región, Albuja dice que las derechas siempre actúan de igual manera y que “adaptan el libreto a los lenguajes y costumbres de cada país donde los actores son los mismos y los objetivos no difieren: se trata de poner fin a un proceso de cambio en América Latina”, afirma.
La guerra sucia, según Contreras, se caracteriza porque “coacciona psicológicamente al electorado, busca infundir temores para generar desestabilización a través de informaciones y hechos manipulados con el fin de inducir comportamientos”.
Nathali Gómez

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