Con Fox y Calderón, políticos panistas han acaparado embajadas y cargos diplomáticos

Ciro Pérez
 
Periódico La Jornada
Martes 16 de octubre de 2012, p. 18
En los pasados 12 años, los nombramientos políticos en la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) y en las representaciones diplomáticas de México en el exterior representan más de 30 por ciento del total de las plazas que debiera ocupar personal de carrera del Servicio Exterior Mexicano (SEM). Las administraciones panistas han ocupado más espacios para militantes del blanquiazul que todas las administraciones del Partido Revolucionario Institucional (PRI), por lo que actualmente el personal de carrera es menor al que había en 1978.
De acuerdo con un estudio de funcionarios del Servicio Exterior Mexicano (SEM) con estos nombramientos políticos, funcionarios con varias décadas al servicio de la SRE hoy tiene 40 por ciento más de tareas por atender, situación que se agrava, ya que buena parte de esos nombramientos políticos se perpetúan en el servicio exterior, algo que pretende resolver la iniciativa de reformas a la Ley de Servicio Exterior Mexicano que prohibiría nombramientos políticos en plazas del SEM.
A manera de ejemplo, el análisis destaca nombramientos como el del panista Luis Alberto del Castillo Bandala, como ministro para Asuntos Administrativos y Presupuestarios en la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Otro caso es de Héctor Arturo Barrio Rosales, como ministro de Asuntos Económicos y de Cooperación de la propia OEA.
Uno más es el de Carlos Enrique López Araiza Genis, quien fue designado ministro de Enlace Político y Proyectos Especiales.
Este tipo de nombramientos políticos a personal sin experiencia en el área diplomática se incrementa aún más si se revisa la lista del personal que integran en diversos niveles las embajadas y consulados, particularmente en Estados Unidos y Canadá quienes también ocupan plazas que originalmente corresponden al SEM.
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En la SRE los nombramientos políticos se hicieron cosa de todos los díasFoto María Meléndrez Parada
La iniciativa a la Ley de Servicio Externo Mexicano pretende, entre otros asuntos, que se profesionalice la política exterior y que los nombramientos que haga el titular del Poder Ejecutivo federal en lo que se refiere a los jefes de misión y que no formen parte del personal de carrera se sujeten a una cuota máxima, además de que muestren solvencia profesional, ética y laboral o que se evite que funcionarios de la SRE ingresen al servicio de carrera en rangos superiores, sin haber cumplido con los requisitos de ingreso y ascenso que la ley indica, debido a que estos nombramientos violan el espíritu del servicio de carrera y obstaculizan las estructuras administrativa creando privilegios inaceptables, como sucede actualmente.
Entre otros aspectos, esta reforma resolvería el tema de funcionarios con etiqueta de caducidad, quienes al cumplir 65 años se les jubila mientras que en casos como las representaciones de México y el Vaticano, Cuba y Paraguay, además de otros consulados, son ocupados por distinguidos panistas como Gabriel Jiménez Remus y Fernando Estrada Sámano, por designación presidencial, aun cuando todos ellos rebasan esa edad.
Se propone también que el número de plazas sea acorde con la estructura de puestos tanto en las oficinas de México como en el exterior, para mantener congruencia entre rango y puesto, a efecto de evitar la marginación de los funcionarios de carrera frente a las designaciones políticas y discrecionales que se han acentuado en las dos administraciones del Partido Acción Nacional.

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