Incursionan en CFE
A finales de 2011 las empresas de Claudia Rincón comenzaron a trasladar su "estrategia de ventas".
Publicado: Domingo, 6 de Mayo del 2012, a las 03:04 hrs.
Por: /AGENCIA REFORMA
México, D.F.
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México, D.F.
Martha Martínez
Agencia Reforma
En
noviembre del año pasado, la Comisión Federal de Electricidad (CFE)
adjudicó la compra de más de 18 mil computadoras a tres firmas que, con
la anuencia de funcionarios de esa dependencia, ocultaron que los
equipos se entregaron tarde y en malas condiciones a pesar de que fueron
liquidados desde el mes de diciembre. Dos de ellas fueron Ofi Store y
Grupo Uno Alta Tecnología en Proyectos e Instalaciones.
Esta
primera adjudicación de la CFE a estas empresas estuvo plagada de
"coincidencias" que recuerdan la forma en la que operan en el sector
salud: la mayoría de los participantes en la licitación son propiedad de
Claudia Rincón, dos de los personajes relacionados con el proceso son
ex funcionarios del IMSS -segundo "cliente" en importancia del grupo de
empresas- y las irregularidades detectadas son similares a las
documentadas en 2010 por la Auditoría Superior de la Federación durante
la revisión de un contrato otorgado por el Instituto.
El
fallo de la licitación 018TOQ003-l516-2011 de CFE, para la adquisición
de equipos de cómputo por cerca de 19 millones de pesos, señala que de
las seis empresas participantes, cuatro pertenecen a Claudia Rincón:
Grupo Uno Alta Tecnología en Proyectos e Instalaciones, Ofi Store,
Ingeniería de Cómputo y Aplicaciones, y Soluciones Tecnológicas
Especializadas.
Del total de licitantes, sólo
tres resultaron ganadoras: RAR Computación, Grupo Uno Alta Tecnología en
Proyectos e Instalaciones y Ofi Store.
La
primera se encargaría de proveer mil 569 equipos con un costo total de
un millón 762 mil pesos; la segunda entregaría 5 mil 542 con un costo de
5 millones 214 mil pesos, y la tercera entregaría 11 mil 273 con un
costo de más de 11 millones de pesos.
Entregan equipos con retraso
Las
computadoras tenían que entregarse a más tardar el 15 de diciembre del
año pasado; no obstante, fue hasta el 16 de diciembre que representantes
de las empresas y funcionarios de la CFE realizaron una inspección para
conocer las condiciones de las bodegas en las que se resguardarían los
equipos: la G Tenayuca 211-A y la conocida como Túnel Deportivo Suterm.
Tras
la inspección, representantes y funcionarios determinaron que no había
espacio suficiente para almacenar el total de los equipos, por lo que
9,515 serían llevados a las bodegas de la Comisión a más tardar el 19 de
diciembre; mientras que los 8,769 restantes serían llevados a los
almacenes de los proveedores el 28 de diciembre.
Fuentes
cercanas al proceso indican que sí había espacio suficiente para que la
dependencia recibiera en tiempo y forma la totalidad de las
computadoras, pues las bodegas se encontraban prácticamente vacías,
además de que la CFE posee otros almacenes a donde podían llevarse
éstas.
La falta de espacio, afirman, fue un
pretexto para ocultar que las empresas ganadoras de la licitación no
contaban con los equipos. Finalmente, éstos se entregaron a finales del
mes de febrero a pesar de que fueron liquidados desde diciembre, lo cual
viola el artículo 51 de la Ley de Adquisiciones, Arrendamientos y
Servicios del Sector Público, el cual establece que el pago de los
contratos no puede llevarse a cabo sin la entrega previa de los bienes
contratados.
Al cobro adelantado de los
equipos y el retraso de dos meses en su entrega se sumaron las
irregularidades en el proceso de entrega-recepción de los bienes.
El
personal de los almacenes de Tenayuca de la CFE se negó a avalar la
recepción de los equipos debido a que estos no cumplían con las
características establecidas en el contrato.
Los
equipos fueron recibidos por funcionarios que no tenía facultades para
ello. Entre ellos Jesús Ortiz Beltrán, subgerente de la Dirección de
Modernización de CFE, uno de los funcionarios que firmaron la minuta
según la cual no había espacio suficiente para recibirlos en tiempo y
forma.
Entre 2006 y 2010, Ortiz Beltrán se
desempeñó como jefe de la Dirección de Desarrollo e Innovación
Tecnológica del IMSS. Y fue despedido en noviembre de 2010 luego de que
Daniel Karam, director del Instituto, designara a Vicente Manuel Gil
Zepeda como titular de la Coordinación de Administración de
Infraestructura, a quien le instruyó iniciar una purga a las áreas de
compras y desarollo tecnológico por presuntos actos de corrupción. En
septiembre de 2011 fue contratado como subgerente de la Dirección de
Modernización de la CFE.
Gil Zepeda fue
designado en sustitución de Enrique Gerardo Amador Tardiff, otro de los
ex funcionarios del IMSS contratados por la CFE.
Amador
Tardiff era coordinador de Administración de Infraestructura, cargo que
le permitía controlar la adminsitración de bienes materiales,
licitaciones y adjudicaciones del Instituto. En mayo de 2010 fue
despedido y en julio de 2011 fue contratado por la Comisión como
coordinador de Servicios Tecnológicos, con lo que recuperó el control de
la administración de bienes materiales, ahora de esa institución.
Las
irregularidades cometidas en esta licitación son similares a las
reportadas en 2010 por la Auditoría Superior de la Federación durante la
revisión a un contrato del IMSS para el suministro de equipos de
cómputo. Según el Informe de la Revisión de la Cuenta Pública, seis
empresas, entre las que se encontraban Grupo Uno Alta Tecnología en
Proyectos e Instalaciones y Soluciones Tecnológicas Especializadas,
tenían que entregar equipos de cómputo con un valor de más de 1 millón
200 mil pesos a las 36 bodegas de las delegaciones estatales del
Instituto.
La dependencia y los representantes
legales de las empresas, indica el reporte, firmaron sin justificación
alguna un convenio modificatorio para concentrar los equipos en un solo
almacén ubicado en la carretera México-Querétaro aún cuando sólo cinco
estados confirmaron que carecían de espacio. El reporte de la ASF no
informa si los equipos fueron entregados en el almacén en la fecha
indicada por el contrato.
Actualmente Ortiz
Beltrán está sujeto a una investigación del Órgano Interno de Control
debido a que personal de los almacenes de Tenayuca interpusieron una
inconformidad luego de que éste recibiera los equipos entregados con dos
meses de retraso. En contraste, ninguna de las tres empresas a las que
se le adjudicó el contrato ha sido sancionada.
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