Calderón inclina la balanza en el "triple play"

Jenaro Villamil
Proceso
Febrero de 2010

MÉXICO, D.F., 30 de enero (Proceso).- Pese a las fuertes acusaciones de que el gobierno de Felipe Calderón busca favorecer a Televisa, y a la operadora española Telefónica, que en México dirige el exsecretario de Hacienda Francisco Gil Díaz, el martes 26 la Secretaría de Comunicaciones y Transportes anunció las bases para la licitación de la red de fibra óptica de la CFE y sigue adelante con la puja por las concesiones de la banda de 1.7 y 1.9 Gigahertz. Una decisión que indica claramente de qué lado está el gobierno federal, ya que los afectados son el Grupo Salinas, MVS, Telmex... y el Sindicato Mexicano de Electricistas.

Las licitaciones de la banda 1.7 GHz para telefonía móvil de cuarta y quinta generación, así como la del primer par de fibra óptica de la Comisión Federal de Electricidad para servicios de internet en banda ancha, tienen los “dados cargados” y constituyen “un traje a la medida” de Televisa, Nextel y Telefónica.

En eso coinciden los abogados de las empresas Iusacell-Unefon, propiedad de Ricardo Salinas, y MVS, de Joaquín Vargas, pero también especialistas del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), y hasta exfuncionarios de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT).

La semana pasada Iusacell y MVS interpusieron amparos en contra de las bases que dio a conocer la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) en noviembre de 2009 para dicha licitación, y a la cual se han inscrito 44 consorcios para los 70 MHz de la banda 1.9 GHz y 49 para la licitación de 90 MHz de la banda 1.7 GHz.

Esta última banda, cuyo valor comercial por megaherzt asciende a casi 32 millones de pesos, viene precedida por una polémica que se generó en el Congreso al aprobarse la exención del pago de derechos por dos años a quien gane la licitación de la 1.7 GHz. Este privilegio fiscal se calcula en 5 mil 600 millones de pesos y fue incluido en un transitorio del artículo 244-E de la Ley Federal de Derechos, lo que provocó una agria disputa en el seno de las bancadas del PAN en la Cámara de Diputados y en el Senado (Proceso 1724).

No sólo las empresas participantes han impugnado las bases de la licitación de la banda 1.7 GHz. Ramiro Tovar Landa, catedrático del ITAM, el exsubsecretario de Comunicaciones y Transportes del sexenio pasado Jorge Álvarez Hoth, y hasta el propio comisionado de la Cofetel, José Luis Peralta, han señalado que la licitación de los 90 MHz de la banda 1.7 GHz excluye a varios competidores del mercado, especialmente a Iusacell y a Telcel, para beneficiar a Televisa y a Nextel, los próximos competidores en telefonía móvil.

Este argumento deriva de un candado previo que aprobó la Comisión Federal de Competencia (CFC): ninguno de los jugadores puede acumular más de 80 MHz en el espectro de esta banda de telefonía móvil.

Este límite perjudica a operadores ya existentes en el mercado de telefonía móvil, como Telcel, que tiene 76 millones de suscriptores y posee 55 MHz del espectro. Lo mismo ocurre con Iusacell-Unefon, que cuenta con 4 millones de abonados y 56 MHz del espectro. En cambio, el candado beneficia a la empresa española Telefónica Móvil, que controla 30 MHz del espectro y puede aspirar hasta 50 MHz en la banda de 1.7GHz; a Nextel, que tiene 15 MHz y puede aspirar a 60 MHz en la banda de 1.7 GHz, igual que a Televisa, que no tiene abonados en telefonía móvil y puede aspirar a comprar hasta 80 MHz en la banda de 1.7 GHz.

Operación contra el SME.

Dos semanas después de que se conociera la lista de las empresas interesadas en la licitación de telefonía móvil para el Triple Play, la SCT, publicó en el Diario Oficial de la Federación del 26 de Enero, la convocatoria para la licitación del primer par de hilos de fibra óptica oscura de la CFE hasta por 20 años, con una longitud total de 19 mil 469 kilómetros y tres rutas: Pacífico, con 8 mil 120 kilómetros, Centro con 5 mil 789 kilómetros; y Golfo, con 5 mil 560 kilómetros.

La clave de esta base de licitación es que puede exisitir un solo ganador o un consorcio de empresas que cuente con recursos suficientes para pagar el mínimo de 858.6 millones de pesos (67 millones de dólares) para participar en las tres rutas.

El corporativo que gane esta licitación se convertirá automáticamente en el administrador de una red de casi 21 mil kilómetros que podrá subarrendar para los servicios de triple play a través de la banda ancha. El triunfador tendrá la concesión por un mínimo de 20 años, con la posibilidad de obtener la prórroga.

En conferencia de prensa, el mismo martes 26, el Secretario de Comunicaciones y Transportes, Juan Molinar Horcasitas, se refirió a uno de los candados de esta licitación, que excluye añ Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y permite entender la operación de liquidar a la Compañía de Luz y Fuerza del Centro.

"Esta red se compone de 295 segmentos o tramos que tienen la longitud total de 19 469 kilómetros. Va a ser posible que los concesionarios particulares que obtengan el uso de este par de hilos de fibra óptica oscura puedan desarrollar segmentos complementarios que les permitirían crecer la red en estos mil 739 kilómetros para llegar a su total (21 mil 208 kilómetros), y estarán disponibles, pero deberán ser sufragados o pagados adicionalmente al costo original de la adquisición por los particulares y el trabajo de tendido lo realizará la Comisión Federal de Electricidad.

"Se ha fijado ya un precio de 17 mil 825 dólares por kilómetro de tendido de hilo, en estos casos, lo cual le da certidumbre a los participantes en este concurso".

Lo que no especificó Molinar Horcasitas es que, de acuerdo con el contraro de Uso y Aprovechamiento establecido en las bases de licitación, para realizar los mil 739 kilómetros de tendido adicional, el ganador, "deberá firmar invariablemente un contrato colectivo de trabajo" con el único sindicato que resta tras la desaparición del SME: El Sindicato Único de Trabajadores Electricistas de la República Mexicana (SUTERM) de bien conocida filiación oficialista.

Alianza Televisa - Telefónica

En la conferencia de prensa del martes 26, Molinar Horcasitas confirmó que ya se inscribieron 16 empresas para la licitación de la fibra óptica de la CFE, entre las cuales se encuentra Televisa, a través de su subsidiaria Bestel, empresa telefónica que adquirió en 2007 por 325 millones de dólares.

En esta primera fase de la licitación, que culmina el 25 de mayo, se han inscrito a sí mismo Telefónica MoviStar, Alestra, Axtel, Iusacell, y Megacable.

Desde Octubre pasado, la subsecretaría de Comunicaciones, Gabriela Hernández, aclaró que "una sola empresa podrá participar en las tres rutas (Pacífico, Centro y Golfo)con las posibilidades de adjudicárselas" y que los montos de la oferta deberán contar, por lo menos, con 51% de capital nacional, ya que la Ley de Inversiones Extranjeras permite un máximo de 49% de participación foránea (Proceso 1724).

Para abrir este candado, Telefónica, dirigida por el exsecretario de Hacienda Francisco Gil Díaz, analiza la posibilidad de conformar un holding con Televisa a través de Bestel y con alguna de las empresas de Televisión por cable, posiblemente Megacable, de Enrique Yamuni.

Desde Noviembre del año pasado (2009) Yamuni aceptó, en conferencia telefónica, que Megacable está en conversaciones con Telefónica y Televisa para conformar una alianza a fin de competir por la red de fibra óptica. Otras empresas que pueden sumarse son Alestra, del conglomerado Alfa, y Axtel de Tomás Milmo (primo de Emilio Azcárraga, es decir, lo mismo).

Otra posibilidad es que estos competidores conformen un Organismo Administrador Privado (OAP), tal como se propuso en un documento discutido en la Cámara Nacional de la Industrial Electrónica de Telecomunicaciones y de Tecnologías de la Información (Canieti) desde Junio de 2009, un mes después de que Felipe Calderón anunciara la licitación de la Fibra Óptica de CFE.

De acuerdo con el documento al que este semanario tuvo acceso, un consorcio permitirá "maximizar el aprovechamiento de las dos fibras disponibles de la CFE: ofrecer transporte nacional a cualquier concesionario afiliado, de manera no discriminatoria; alcanzar costos más bajos y economía de escala para ofertas del servicio final competitivas; que sea administrado y operado por un tercero de manera neutral; que cada concesionario pueda elegir las rutas y capacidades que requiere.

La Canieti, también solicitó, desde Noviembre de 2009, que la SCT licitara más de un par de Fibras Ópticas y eliminara las restricciones a la inversión extranjera, argumentando que estas medidas van en contra de la competencia.

"A mí me hubiera gustado que se pusiera más fibra óptica en el mercado, pero creo que hay que considerar que es un avance y , si funciona bien, habrá los incentivos para que en corto plazo se ponga más fibra a disposición de operadores", declaró en Diciembre el presidente de la CFC, Eduardo Pérez Motta.

Por lo pronto, quien gane la licitación de los 21 mil kilómetros de fibra óptica de la CFE, se convertirá en el operador de la segunda red más grande del país. La primera es la de Telmex.

Así se cumplirá la vieja aspiración de Gil Díaz. Desde su papel como secretario de Hacienda de Vicente Fox, el exempleado de Roberto Hernández y fugaz consultor de HSBC autorizó una inversión extraordinaria de 30 mil millones de pesos para construir las rutas de fibra óptica en la CFE (Proceso 1701). Ahora por menos de mil millones de pesos, Telefónica puede administrar con sus socios mexicanos la segunda red nacional para incrementar el acceso a la banda ancha. (¡¡¡QUE POCA MADRE!!!)


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