El residente de Los Pinos pasó de ser Presidente a jefe de campaña del PAN

Andrea Becerril, Georgina Saldierna, Roberto Garduño, Enrique Méndez y Víctor Ballinas

Periódico La Jornada
Jueves 7 de octubre de 2010, p. 3
Al calificar a Andrés Manuel López Obrador de “un peligro para México”, Felipe Calderón dejó de ser el presidente de la República y se convirtió en el jefe de la campaña electoral del PAN, afirmaron legisladores de PRI, PRD y PT.

Los políticos coincidieron en que las afirmaciones contra el ex candidato presidencial del PRD son “desatinadas, inoportunas e inapropiadas”, porque “polarizan a la sociedad” y reflejan el intento del jefe del Ejecutivo federal de influir en las elecciones de 2012.

El priísta Jorge Carlos Ramírez Marín, presidente de la mesa directiva de la Cámara de Diputados, reprochó la actitud del mandatario, quien consideró difícil el retorno del PRI al poder y arremetió contra López Obrador.

“En estos momentos todo lo que contribuya a la unidad es bienvenido. Y cualquier señal que pueda significar un debate innecesario, o un debate que pierda proporción en cuanto a las necesidades del país, nos parece que no se produce en el momento oportuno”, agregó.

El coordinador de los diputados del PRD, Alejandro Encinas, señaló que de Calderón “no se puede esperar otra cosa. No sólo demuestra la falta de visión y su incapacidad para conducir el país, (sino que) evidencia el enorme remordimiento de conciencia que carga, porque sabe el peso que Andrés Manuel tiene en la vida nacional. ¡Está preocupado por el creciente respaldo del pueblo al movimiento que encabeza López Obrador!”

Jesús Zambrano, vicepresidente de la mesa directiva en San Lázaro, calificó de desafortunada la postura de Calderón, porque revive el ambiente de guerra sucia y estrategia negra vivida en 2006.

En la Cámara de Senadores, legisladores del PRD refutaron las afirmaciones del Presidente contra López Obrador.

El coordinador de los perredistas, Carlos Navarrete, sostuvo que el Ejecutivo federal pretende influir indebidamente en las elecciones de 2012, y el senador Carlos Sotelo afirmó que Calderón se sumó a la campaña que el grupo de los Chuchos emprendió contra el tabasqueño.

Navarrete aseveró que para los dirigentes y militantes del PRD, y para millones de mexicanos agraviados en la elección de 2006, estas declaraciones son “una agresión directa porque no va dirigida sólo contra quien fue su candidato presidencial, sino contra los electores que respaldaron la respuesta política del tabasqueño”.
El senador Pablo Gómez calificó de “disparate” la afirmación de Calderón, y dijo que seguramente “los 15 y pico millones de mexicanos que asegura votaron por él deben pensar en este momento que no era la persona adecuada para hacerse cargo de la Presidencia”.

“El burro hablando de orejas”, señaló el senador Silvano Aureoles. Sostuvo que el verdadero peligro para el país es el titular del Ejecutivo, “ya que su gobierno es un desastre, ha dejado a México en la ruina y lo ha saqueado al entregar licitaciones para medios electrónicos, prácticamente regaladas a los monopolios”.

El dirigente de la CNOP, Emilio Gamboa Patrón, calificó de desatinadas e inoportunas las declaraciones del mandatario y dijo que Calderón no puede “agarrar partido. Es el jefe de las instituciones, es el Presidente de todos los mexicanos y lo que requiere el país es unidad y tranquilidad, no abrir frentes y volver a hablar de 2006”.

El presidente del PRD, Jesús Ortega, consideró “no prudentes” los dichos calderonistas. “Felipe Calderón se equivoca al estar inmerso en un debate del pasado cuando debiera estar preocupado por los asuntos de la administración pública. La campaña de 2006 contra el PRD y su abanderado fue deleznable, una campaña negra en la que además hubo manipulación de los resultados de la elección presidencial. Me parece que comete un error al mencionar cosas del pasado que deberían tener segunda o tercera importancia.”

Alberto Anaya, presidente del PT, dijo que las declaraciones de Calderón se deben al repunte que ha tenido en las encuestas el tabasqueño. “Están verdaderamente preocupados en el gobierno, principalmente Calderón. Sin duda es una campaña similar a la que Vicente Fox emprendió contra López Obrador cuando promovió el desafuero.”

López Obrador, “contrario a lo que señala Calderón, no causa daño; fortalece a la democracia mexicana. A cien años de la Revolución, que tuvo como uno de sus propósitos el sufragio efectivo y la no relección, aún no se hace realidad; no se reconoce aún la voluntad popular del sufragio”.

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