El Centro Histérico
Pomponio Envía.17 de Mayo, 2010 - 00:00 | 11 comentarios
Por el Lic. Mefistófeles Satanás
—Licenciado, le llama el señor Javier Loinzano en la línea tres.
—Gracias Cholita. A ver, ese mi nazi prieto, ¿Qué milagro?
—Licenciado, que bueno que tomó mi llamada. Me urge hablar con usted para una consulta.
—Sobre el muerto las coronas, chato.
—Elbita me dice que osté tiene cuenta en Jamaica. ¿Le deposito ahí?
—No, usen la del Commerzbank en Suiza. Tengo que ir a ver a la Helga que esta a cargo ahí. Voy a engendrar el anticristo con ella.
—¡Santo Dios! Bien, escuche, necesito asesoria.
—Desenbucha.
—A Jelipe se le ocurrió que teníamos que acusar a los del SME con que están saboteando los transformadores en el centro histérico.
—Esa es puntada de borracho. ¿Cómo chingaos va a alguien a podar hacer eso sin que lo graben el chingazo de cámaras que hay ahí?
—Ese es el problema. Pero ya hasta Georgina soltó que hemos puesto denuncias. Ahora necesitamos fabricar la evidencia.
—¿A pesar de que no hay ninguna grabación?
—Pos haiga sido como haiga sido. ¿Podría usted fabricar la evidencia?
—Pero es que es imposible.
—¿Pos no es osté el chamuco? Se supone que para usted no hay imposibles.
—Pos no. Es más, ya se me ocurrió una idea. Les va a costar, conste.
—No importa, usted ayúdenos carajos. El gobierno se va a ver rete pendejo si no podemos mostrar evidencia. Alejandro Muñoz también ya declaro que si hay grupos de saboteadores dentro del SME. Tenemos que apoyar a nuestro gallo aunque diga puras pendejadas.
Ya que colgó Loinzano me puse a pensar como entrarle al toro. Después de consultarlo con la botella de Chupardi con murciélago se me ocurrió una idea.
—Cholita, comuníqueme con el chamuco a cargo del infierno británico.
Reconocí la voz mofletuda del que en vida había sido Oscar Wilde. —Yes?
—Oscar, habla Menfis.
—Oh Menfis! I just looove you!
—Plácate cabrón, luego por eso empiezan a hablar las malas lenguas.
—Menfis, ¡tu tenerr que pasarr un fin de semana conmigou!
—Toco madera, mi Oscar. Escucha, necesito una ayuda, una mano amiga.
—¿Querrer que yo os haga la paja?
—Que te aplaques cabrón. Escucha…
Le explique mi plan.
—And what is in it for me?
—¿Haz oído hablar del gachupincito que tenía Jelipe? Tengo su alma en el lago de mierda Reyes Herodes. Esta di-vi-no. Te facilitaré que le hagas una visita.
—OK. Yo verr que poderr hacerr. Serr mas fácil now porrque ya hay gobiernou conservadorr aquí.
—Bien, ahí te encargo. Y nomás déjame saber cuando quieres venir a conocer al señorito.
Mi plan caminaba. Pronto le proporcionaría al gobierno mexicano un pendejo al que le podrían endilgar la culpa de los sabotajes. Así fue como unos días después apareció García en la Luna en el programa de López Dróguira.
López Dróguira: Hoy, si hoy, aquí, ante estas cámaras, hoy, ¡sniff!, perdón, tengo catarro, ¡sniff!, tenemos la presencia en este programa del secretario de seguridad, Gerardo García en la Luna. Dígame, ¡sniff!, don Gerardo, ¿Qué hay de cierto acerca de los sabotajes a los, ¡sniff!, transformadores del centro, ¡sniff!, histérico?
García en la Luna: Estamos manejando varias líneas, ¡sniff!, de investigación, Joaquín.
López Droguira: ¿Usted también, ¡sniff!, tiene catarro?
García en la Luna: Pos si, ¡sniff!, hay mucho de eso. Pero decía, ¡sniff!, que tenemos varias, ¡sniff!, hipótesis.
López Droguira: ¿Podría detallarlas, ¡sniff!, o es cuestión de, ¡sniff!, seguridad nacional?
García en la Luna: Con mucho gusto, ¡sniff!, Joaquín, le detallaré lo que puedo revelar. Primero, ¡sniff!, creemos que esto es un pleito entre unas, ¡sniff!, pandillas de transformadores.
López Droguira: ¿Cómo?
García en la Luna: Si, ¡sniff!, Joaquín, son unos robototes que les llaman transformers o, ¡sniff!, transformadores. Durante el día se encaraman, ¡sniff!, a un poste y parecen ser un transformador, ¡sniff!, común y corriente. Ya de noche se bajan, ¡sniff!, y van y madrean a otro transformador. Son muy rápidos, por eso no aparecen en los videos del centro histérico.
López Droguira: Oiga, a osté se la, ¡sniff!, han de vender sin cortar, ¡sniff!, ¿verdad?
García en la Luna: Me voy a hacer, ¡sniff!, pendejo y haré como que, ¡sniff!, no me preguntastes eso, Joaquín.
López Droguira: Es que hasta, ¡sniff!, para mi esa hipótesis se me hace una mafufada. Pero bien, ¡sniff!, ¿Qué otras teorías están manejando?
García en la Luna: El doctor Droopy, ¡sniff!, secretario de salud, dice que puede ser que, ¡sniff!, los transformadores hayan tenido, ¡sniff!, gastritis o influencia.
López Droguira: Querrá usted decir usted influenza.
García en la Luna: Esa chingadera. El señor procurador, ¡sniff!, de EDOMEX, el Babas, dice que probablemente los, ¡sniff!, transformadores se enredaron y se asfixiaron en su colchón.
López Droguira: Bueno, eso suena lógico…
García en la Luna: Espérate, Joaquín, ¡sniff!, me avisan que ya, ¡sniff!, encontraron al culpable. Lo voy, ¡sniff!, a presentar ante estas cámaras.
López Droguira: ¿Ya arrestaron al culpable? ¡Orales! ¡Y luego dicen que en México no hay, ¡sniff!, investigadores de calidad mundial! A ver…oiga, don Gerardo, ¡sniff!, ¿y quien es ese chavito con cara, ¡sniff!, de pendejo?
García en la Luna: Se llama Harry Potter. Es inglés. Lo acaba de extraditar el gobierno de su majestad. Deje yo traduciré. Sei ecsactli juat ai tel yu tu sei en gui guil not bit yu enimor.
Harry Potter: Fuck you assholes! I have been beaten for three days straight!
Lopez Droguira: ¿Qué dice?
García en la Luna: Dice que es, ¡sniff!, obradorista de hueso Colorado.
Harry Potter: I want to speak to a British consul you assholes!
García en la Luna: Y admite que, ¡sniff!, él les proporcionó las herramientas a los esmeitas para, ¡sniff!, detonar los transformadores. If yu quip compleinin ai guil guiv yu yur Tehuacan guater.
Harry Potter: Let me go, motherfucker! Help! Ayudarr!
García en la Luna: Si, admite que, ¡sniff!, él ayudo a los saboteadores.
López Droguira: ¿Qué herramientas, ¡sniff!, les proporciono? ¿Detonadores?
Harry Potter: Fuck you all! Ouch! You hit me motherfucker! You son of a bitch! You broke my glasses!
García en la Luna: Perdón, tuve que romperle, ¡sniff!, la jeta porque es evidente que se iba a poner violento. No, Joaquín, lo que este inglesito les proporcionó a los saboteadores del SME, ¡sniff!, fue una capa de invisibilidad. Por eso, ¡sniff!, es que los saboteadores no fueron, ¡sniff!, grabados cuando, ¡sniff!, atentaban contra los transformadores.
López Droguira: ¿Capa de invisibilidad? Pues es lógico también. ¡Que buenos servicios de seguridad nacional tenemos! Por eso es que las, ¡sniff!, cámaras no los grabaron. Pues felicidades, ¡sniff!, don Genaro. Los servicios, ¡sniff!, de seguridad mexicanos, ¡sniff!, se han cubierto de gloria. Bien, vamos a comerciales. Y usted, ¡sniff!, televidente, póngase su capa de imbecilidad para, ¡sniff!, ver estos mensajes, ¡sniff!, de nuestros patrocinadores. Orales. ¿Ya no estamos al aire? Oiga, Genaro, ¡sniff!, no sea gacho, pásese del talco, ¡sniff!, que usted usa, cabrón. Es evidente, ¡sniff!, que esta sin cortar.
García en la Luna: Despreocúpate, ¡sniff!, Joaquin, le voy a decir a tu tocayo, ¡sniff!, el de Guanacevi, que te mande, ¡sniff!, kilitos de la buena, Medellín Golden. A ver, ¡llévense a este pinche inglesito de mierda y denle otras calentaditas y háganlo que confiese que fue el que secuestro al Jefe Diego!
Fuente
Por el Lic. Mefistófeles Satanás
—Licenciado, le llama el señor Javier Loinzano en la línea tres.
—Gracias Cholita. A ver, ese mi nazi prieto, ¿Qué milagro?
—Licenciado, que bueno que tomó mi llamada. Me urge hablar con usted para una consulta.
—Sobre el muerto las coronas, chato.
—Elbita me dice que osté tiene cuenta en Jamaica. ¿Le deposito ahí?
—No, usen la del Commerzbank en Suiza. Tengo que ir a ver a la Helga que esta a cargo ahí. Voy a engendrar el anticristo con ella.
—¡Santo Dios! Bien, escuche, necesito asesoria.
—Desenbucha.
—A Jelipe se le ocurrió que teníamos que acusar a los del SME con que están saboteando los transformadores en el centro histérico.
—Esa es puntada de borracho. ¿Cómo chingaos va a alguien a podar hacer eso sin que lo graben el chingazo de cámaras que hay ahí?
—Ese es el problema. Pero ya hasta Georgina soltó que hemos puesto denuncias. Ahora necesitamos fabricar la evidencia.
—¿A pesar de que no hay ninguna grabación?
—Pos haiga sido como haiga sido. ¿Podría usted fabricar la evidencia?
—Pero es que es imposible.
—¿Pos no es osté el chamuco? Se supone que para usted no hay imposibles.
—Pos no. Es más, ya se me ocurrió una idea. Les va a costar, conste.
—No importa, usted ayúdenos carajos. El gobierno se va a ver rete pendejo si no podemos mostrar evidencia. Alejandro Muñoz también ya declaro que si hay grupos de saboteadores dentro del SME. Tenemos que apoyar a nuestro gallo aunque diga puras pendejadas.
Ya que colgó Loinzano me puse a pensar como entrarle al toro. Después de consultarlo con la botella de Chupardi con murciélago se me ocurrió una idea.
—Cholita, comuníqueme con el chamuco a cargo del infierno británico.
Reconocí la voz mofletuda del que en vida había sido Oscar Wilde. —Yes?
—Oscar, habla Menfis.
—Oh Menfis! I just looove you!
—Plácate cabrón, luego por eso empiezan a hablar las malas lenguas.
—Menfis, ¡tu tenerr que pasarr un fin de semana conmigou!
—Toco madera, mi Oscar. Escucha, necesito una ayuda, una mano amiga.
—¿Querrer que yo os haga la paja?
—Que te aplaques cabrón. Escucha…
Le explique mi plan.
—And what is in it for me?
—¿Haz oído hablar del gachupincito que tenía Jelipe? Tengo su alma en el lago de mierda Reyes Herodes. Esta di-vi-no. Te facilitaré que le hagas una visita.
—OK. Yo verr que poderr hacerr. Serr mas fácil now porrque ya hay gobiernou conservadorr aquí.
—Bien, ahí te encargo. Y nomás déjame saber cuando quieres venir a conocer al señorito.
Mi plan caminaba. Pronto le proporcionaría al gobierno mexicano un pendejo al que le podrían endilgar la culpa de los sabotajes. Así fue como unos días después apareció García en la Luna en el programa de López Dróguira.
López Dróguira: Hoy, si hoy, aquí, ante estas cámaras, hoy, ¡sniff!, perdón, tengo catarro, ¡sniff!, tenemos la presencia en este programa del secretario de seguridad, Gerardo García en la Luna. Dígame, ¡sniff!, don Gerardo, ¿Qué hay de cierto acerca de los sabotajes a los, ¡sniff!, transformadores del centro, ¡sniff!, histérico?
García en la Luna: Estamos manejando varias líneas, ¡sniff!, de investigación, Joaquín.
López Droguira: ¿Usted también, ¡sniff!, tiene catarro?
García en la Luna: Pos si, ¡sniff!, hay mucho de eso. Pero decía, ¡sniff!, que tenemos varias, ¡sniff!, hipótesis.
López Droguira: ¿Podría detallarlas, ¡sniff!, o es cuestión de, ¡sniff!, seguridad nacional?
García en la Luna: Con mucho gusto, ¡sniff!, Joaquín, le detallaré lo que puedo revelar. Primero, ¡sniff!, creemos que esto es un pleito entre unas, ¡sniff!, pandillas de transformadores.
López Droguira: ¿Cómo?
García en la Luna: Si, ¡sniff!, Joaquín, son unos robototes que les llaman transformers o, ¡sniff!, transformadores. Durante el día se encaraman, ¡sniff!, a un poste y parecen ser un transformador, ¡sniff!, común y corriente. Ya de noche se bajan, ¡sniff!, y van y madrean a otro transformador. Son muy rápidos, por eso no aparecen en los videos del centro histérico.
López Droguira: Oiga, a osté se la, ¡sniff!, han de vender sin cortar, ¡sniff!, ¿verdad?
García en la Luna: Me voy a hacer, ¡sniff!, pendejo y haré como que, ¡sniff!, no me preguntastes eso, Joaquín.
López Droguira: Es que hasta, ¡sniff!, para mi esa hipótesis se me hace una mafufada. Pero bien, ¡sniff!, ¿Qué otras teorías están manejando?
García en la Luna: El doctor Droopy, ¡sniff!, secretario de salud, dice que puede ser que, ¡sniff!, los transformadores hayan tenido, ¡sniff!, gastritis o influencia.
López Droguira: Querrá usted decir usted influenza.
García en la Luna: Esa chingadera. El señor procurador, ¡sniff!, de EDOMEX, el Babas, dice que probablemente los, ¡sniff!, transformadores se enredaron y se asfixiaron en su colchón.
López Droguira: Bueno, eso suena lógico…
García en la Luna: Espérate, Joaquín, ¡sniff!, me avisan que ya, ¡sniff!, encontraron al culpable. Lo voy, ¡sniff!, a presentar ante estas cámaras.
López Droguira: ¿Ya arrestaron al culpable? ¡Orales! ¡Y luego dicen que en México no hay, ¡sniff!, investigadores de calidad mundial! A ver…oiga, don Gerardo, ¡sniff!, ¿y quien es ese chavito con cara, ¡sniff!, de pendejo?
García en la Luna: Se llama Harry Potter. Es inglés. Lo acaba de extraditar el gobierno de su majestad. Deje yo traduciré. Sei ecsactli juat ai tel yu tu sei en gui guil not bit yu enimor.
Harry Potter: Fuck you assholes! I have been beaten for three days straight!
Lopez Droguira: ¿Qué dice?
García en la Luna: Dice que es, ¡sniff!, obradorista de hueso Colorado.
Harry Potter: I want to speak to a British consul you assholes!
García en la Luna: Y admite que, ¡sniff!, él les proporcionó las herramientas a los esmeitas para, ¡sniff!, detonar los transformadores. If yu quip compleinin ai guil guiv yu yur Tehuacan guater.
Harry Potter: Let me go, motherfucker! Help! Ayudarr!
García en la Luna: Si, admite que, ¡sniff!, él ayudo a los saboteadores.
López Droguira: ¿Qué herramientas, ¡sniff!, les proporciono? ¿Detonadores?
Harry Potter: Fuck you all! Ouch! You hit me motherfucker! You son of a bitch! You broke my glasses!
García en la Luna: Perdón, tuve que romperle, ¡sniff!, la jeta porque es evidente que se iba a poner violento. No, Joaquín, lo que este inglesito les proporcionó a los saboteadores del SME, ¡sniff!, fue una capa de invisibilidad. Por eso, ¡sniff!, es que los saboteadores no fueron, ¡sniff!, grabados cuando, ¡sniff!, atentaban contra los transformadores.
López Droguira: ¿Capa de invisibilidad? Pues es lógico también. ¡Que buenos servicios de seguridad nacional tenemos! Por eso es que las, ¡sniff!, cámaras no los grabaron. Pues felicidades, ¡sniff!, don Genaro. Los servicios, ¡sniff!, de seguridad mexicanos, ¡sniff!, se han cubierto de gloria. Bien, vamos a comerciales. Y usted, ¡sniff!, televidente, póngase su capa de imbecilidad para, ¡sniff!, ver estos mensajes, ¡sniff!, de nuestros patrocinadores. Orales. ¿Ya no estamos al aire? Oiga, Genaro, ¡sniff!, no sea gacho, pásese del talco, ¡sniff!, que usted usa, cabrón. Es evidente, ¡sniff!, que esta sin cortar.
García en la Luna: Despreocúpate, ¡sniff!, Joaquin, le voy a decir a tu tocayo, ¡sniff!, el de Guanacevi, que te mande, ¡sniff!, kilitos de la buena, Medellín Golden. A ver, ¡llévense a este pinche inglesito de mierda y denle otras calentaditas y háganlo que confiese que fue el que secuestro al Jefe Diego!
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Comentarios
Nota;que se cuiden los medios,que se acuerden que sale mejor el alumno que el maestro.jajajajaja