De frente y de perfil

Ramón Zurita Sahagún

Se acorta la baraja del PAN

La preocupación es grande dentro del PAN, ya que se les acaban los nombres de los personajes que puedan competir, con posibilidades de éxito, por la Presidencia de la República.
El deterioro es acelerado y los secretarios de Gobernación, Comunicaciones y Transportes, Trabajo y Previsión Social, así como el presidente nacional del PAN, caen vertiginosamente en las preferencias y son señalados con índice de fuego por su torpeza en el actuar político.
Fernando Gómez Mont Urueta, Juan Molinar Horcasitas, Javier Lozano Alarcón y César Nava Vázquez, respectivamente, sufrieron el embate de fuego amigo y enemigo en las semanas recientes, resultando sumamente afectados por ello.
Los cuatro políticos panistas pueden irse despidiendo de sus aspiraciones presidenciales, ya que el lastre que arrastran es tan grande que se transformará en una pesada piedra en el momento de las definiciones.
El resultado de las más recientes encuestas dadas a conocer ubica a Acción Nacional muy alejado del partido y candidato puntero, pero aterra más a la cúpula del partido el que los dos militantes mejor posicionados sean ajenos al círculo cercano presidencial.
Santiago Creel Miranda y Josefina Vázquez Mota, senador el primero y diputada la segunda, son los panistas mejor posicionados ante los ojos ciudadanos y rebasan con amplitud a sus demás compañeros de militancia.
De los demás personajes panistas que muestran aspiraciones presidenciales, su perfil es tan reducido que el grueso de la ciudadanía los desconoce.
Eso no sucede con los cuatro mencionados en primer término (los secretarios de Gobernación, Comunicaciones y Trabajo y el dirigente del partido), los que han sido mostrados con un alto grado de ineficiencia y desnudados como mentirosos y faltos de palabra.
Gómez Mont fue el primero en resentir los efectos del fuego amigo y el mismo se encargó de avivarlo más, cuando renunció a su larga militancia panista, por el incumplimiento de un pacto que mantiene confundidos a propios y ajenos.
Y es que el secretario de Gobernación no quiso avalar las alianzas establecidas entre el PAN y la izquierda con la presentación de candidatos comunes en distintos estados del país.
La bomba que hizo estallar el tercer secretario de Gobernación del gabinete calderonista sigue siendo hoy en día un boomerang contra Acción Nacional que no atinan a resolver.
El descarte del secretario de Gobernación fue el primero en la lista de agravios que sufre el partido blanquiazul en pocas semanas.
César Nava Vázquez fue arrastrado por la misma ola que ahogó las pocas o muchas aspiraciones de Gómez Mont, aunque el dirigente nacional panista es el responsable directo de todo este enredo, donde quedó evidenciada su escasa capacidad de convencimiento y nulo poder de negociación.
Juan Molinar Horcasitas, secretario de Comunicación recibió un doble revés, cuando fue señalado por la Corte como parte responsable de los terribles hechos que desembocaron en la pérdida de la vida de casi 50 niños en la guardería ABC de Hermosillo, Sonora, cuando el panista fungía como director del IMSS.
Como si eso fuese cosa menor, el secretario de Comunicaciones ha sido señalado como la mano que mece la cuna en contra de su ex compañero de partido Fernando Gómez Mont, con el propósito de moverle el tapete para ocupar una tercera posición en la administración presidencial de Felipe Calderón.
Molinar recibió el martes pasado una tunda de parte de los diputados opositores al PAN, durante su comparecencia ante comisiones.
El caso de Javier Lozano Alarcón es de suma gravedad, ya que el neopanista sufre cotidianamente las consecuencias del cargo que detenta dentro del gabinete presidencial.
Electricistas y mineros arremeten en su contra una y otra vez y las decisiones asumidas por el gobierno federal en los casos del SME y la minera Cananea, son saldos pendientes.
La probable eliminación de esta cuatro cartas reduce notoriamente las cartas de la baraja con la que podrá jugar el Presidente en la sucesión del 2012 y voltea la mirada hacia otras dependencias, donde los titulares tendrán que afanarse para ser considerados dentro de los prospectos presidenciales y poder competir con posibilidades para imponerse a los punteros Santiago Creel y Josefina Vázquez.
El despido de Rodolfo Elizondo Torres de la secretaría de Turismo reduce aún más el número de panistas aspiracionales a la candidatura presidencial y abre mayores posibilidades a los militantes que forman parte del gabinete presidencial.
Alonso Lujambio, secretario de Educación Pública; Ernesto Cordero Arroyo, secretario de Hacienda y Heriberto Félix Guerra, secretario de Desarrollo Social, surgen como una nueva camada de prospectos que puedan ocupar los espacios de los que vayan cayendo en esta rueda de la fortuna que resulta ser la sucesión presidencial.

*Federico Ponce Rojas, ex subprocurador de la República, urgió a los legisladores para aprobar las reformas a la Ley de Seguridad Nacional, para regular la presencia del ejército en el combate al crimen organizado.
Titular de la maestría en Derecho Militar de la Universidad Anáhuac, Ponce Rojas consideró válido que el gobierno recurra al uso de las fuerzas armadas para restablecer la seguridad pública y la paz social.
*El nombramiento de Gloria Guevara como secretaria de Turismo deja en claro dos situaciones, el poco aprecio que se tiene sobre esa dependencia y la notoria influencia de Antonio Vivanco en las decisiones presidenciales.
Guevara es presentada como toda una experta en el ramo, pero solamente lo es en el aspecto tecnológico, donde la firma en la que laboraba proporciona soporte técnico a las empresas del ramo y donde además fungía como su jefe el hoy coordinador de asesores del Presidente de la República.
Con todo y ello, Guevara se convierte en la cuarta mujer en ocupar la titularidad en Turismo, donde la antecedieron Rosas Luz Alegría, Silvia Hernández Enríquez y Leticia Navarro Ochoa.

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