Astillero - Obama exhibe a Felipe

Obama no está dispuesto a que en su territorio haya sangre y muerte a causa de guerras contra el narcotráfico cuya efectividad considera muy limitada. Ayer, al anunciar los trazos a mediano plazo de su estrategia contra ese mercadeo de drogas, dejó entrever que no instaurará en su nación ninguna medida de fuerza real para inhibir el consumo de sustancias enervantes, aunque sí apoyará el traslado de los mecanismos bélicos a los países productores o de tránsito de esas mercancías que se continuarán utilizando plácidamente allá mientras las muertes, la inseguridad, el desbordamiento delincuencial y el horror cotidiano se mantienen en los patios traseros, particularmente el mexicano, cuyo representante gerencial, Felipe Calderón, se topará con ese descolón conceptual y operativo del poder gringo cuando realice la pomposa visita en la que hablará ante el Congreso estadunidense, y tratará de disimular con el tema de Arizona el papel de sicario institucional transfronterizo que la Casa Blanca les asigna a varios capataces latinoamericanos de derecha en el tema sustancial del manejo del narcotráfico.

Lo menos que Felipe Calderón debería hacer, al enterarse del tono y objetivos del plan obamista contra el negocio de las drogas ilícitas, sería serenarse un poco y preguntarse por qué la contraparte exacta de su sangrienta batida contra el mercadeo de drogas no saca el Ejército a las calles, establece un virtual estado de sitio, atropella derechos y garantías constitucionales, suma decenas de miles de muertos y crea las condiciones para que se produzcan crueles rituales de ejecuciones, destazamientos, decapitaciones y torturas. Siendo el mercado estadunidense la continuación natural de la cadena de corrupción y delitos que en México causan tantas muertes y desasosiego social, ¿por qué allá se prefiere el enfoque que privilegia los tratamientos médicos y sicológicos de las adicciones, las campañas publicitarias contra esos consumos y la tarea social de convencimiento de los males que causan esas sustancias tóxicas? La obligada paridad de conductas delictivas que conlleva la relación entre un país productor y transportista y otro consumidor, ¿no debería tener políticas sustancialmente parecidas para enfrentar los males comunes, a riesgo de que si en una se aprieta demasiado, y en la otra se afloja, todo el esfuerzo de una parte quedaría en terrible maniobra macabra que no arreglaría nada de verdad en cuanto no hubiera simetrías ni concordancias en las acciones de los presuntos “socios” justicieros?

En el ámbito electoral han comenzado a saltar las esquirlas de la granada mayor: apenas van iniciando las campañas de proselitismo y ya están las evidencias del uso de recursos económicos e instrumental judicial por gobernadores decididos a obtener resultados en su favor al costo que sea. Chucho Nava y César Ortega, la pareja partidista Patylú, denuncian con razón las artimañas del gobernador de Hidalgo, Miguel Osorio Chong, quien ha establecido un veto informativo a la candidata del Centro Fox a la sucesión de aquella entidad, Xóchitl Gálvez (quien, prudente, no invitó al jefe Chente al acto de arranque de campaña), contra la cual trabajan desde ahora las bandas de mapachería electoral que el priísmo mueve, acentuadamente la vertiente peñanietista, por todo lugar donde vaya a haber urnas en fecha próxima.
En Zacatecas, las dos García gobernantes han lanzado una ofensiva policiaca contra el priísmo que va ganando terreno ante el desorden amalista, las acusaciones de corrupción gubernamental y la falta de crecimiento del candidato oficial perredista a la sucesión. Al más puro estilo del calderonismo, policías estatales dicen haber recibido una “denuncia anónima” de presunto robo de automóviles que al ser investigada habría dado como resultado la detección de vehículos destinados a la campaña del aspirante postulado por PRI, PVEM y Panal, Miguel Alonso Reyes. Ya se verá si el lance policiaco, coordinado por Concepción del Rocío García Medina, hermana de la gobernadora, en el que fueron retenidos 14 automóviles Tsuru y dos camiones de pasajeros, fue un acto de justicia verdadera o una patraña de las que día con día van agravando la suciedad electoral mexicana.

Astillas

Si alguien desea sentirse a tono con los aires gubernamentales que por la República soplan, a partir de esta noche podrá calarse un bicornio que perteneció a Porfirio Díaz, según parientes de éste que aspiran a conseguir entre 30 y 50 mil pesos por el sombrero elaborado “en fieltro negro ribeteado, decorado con aplicaciones de pluma, hilo metálico dorado y rosetón tricolor, marcado en su interior con monograma metálico PD y la leyenda ‘Tardan Hnos.’” La casa de subastas Morton señala que la pieza pertenece a la colección particular de la familia Díaz. Los interesados en pujar por tan distintivo bicornio no necesitarán llevar carta de recomendación de Los Pinos, casa también de subastas, ésta, que bien haría en hacerse de tan representativo aditamento cefálico de dos picos... En la Casa de la Cultura de Guaymas, Sonora, no encontraron mejor manera de promover las altas expresiones del espíritu que organizando un “Curso Intensivo de Uñas Acrilicas” (así, sin acento esdrújulo en la manta original) y otro de “Pestañas”. El presidente municipal de Guaymas es panista... “Cuántas personas que no tienen dinero tienen que enfrentar injusticias, más cuando los funcionarios públicos, como jueces y magistrados, se prestan a los intereses de empresas como ésta, que hoy me quiere a como dé lugar tras las rejas”: actor Rogelio Guerra, al denunciar, por violaciones a sus derechos laborales y profesionales, al equipo jurídico del área de novelas de Televisión Azteca. Guerra hizo un llamado: “a todos los actores de México les aviso que se cuiden de Tv Azteca, que revisen cualquier contrato a detalle, porque si no, se enfrentarán, como yo, a un poder económico que me quiere ver fulminado como actor y como persona, sobre todo cuando la justicia es para el que tiene dinero”... ¡Hasta mañana!

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